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LA MUJER DE 55 AÑOS SE ENCUENTRA EN EL HOSPITAL SON ESPASES EN ESTADO GRAVE

El sector CONMOCIONADO tras la brutal paliza a una empleada en un salón de juegos en Manacor

 
Un atracador armado con un martillo irrumpió en la madrugada del 14 al 15 de mayo en un salón de juegos de Manacor y propinó una brutal paliza a una empleada dejándola herida grave. Huyó del lugar con un botín de unos 2.000 euros. El sector de Baleares ya ha emitido las primeras muestras de solidaridad. Uno de ellos ha sido Miguel Ángel Riera que desde su cuenta personal en twitter escribía anoche: "Ante la brutal agresión a una trabajadora de un salón de juegos en Manacor el sector expresa su solidaridad con la victima con todos los trabajadores de los salones y con las empresas asi como su apoyo total a la @policia"
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Como relata El Diario de Mallorca, el agresor iba armado con un martillo. Nada más entrar en el local, en la planta de abajo, se dirigió hacia la única trabajadora que se encontraba en la zona y se ensañó con ella. Sin mediar palabra, empezó a pegarle puñetazos, patadas y la golpeó incluso con una botella de cristal. La mujer quedó gravemente herida.

La víctima, española y vecina de Son Servera de 55 años, se encuentra ingresada en el hospital de Son Espases, pendiente de ser intervenida quirúrgicamente. Sufrió una fractura del tabique nasal y una doble fractura de la mandíbula, además de numeros golpes por todo el cuerpo.

Los hechos ocurrieron sobre las dos y media de la madrugada, en un conocido salón de juegos recreativos ubicado en la Ronda des Port, en Manacor, junto a los multicines de la localidad. Un hombre con una gorra y armado con un martillo accedió al establecimiento, se introdujo en la planta de abajo y, directamente, se fue a por la única empleada que se encontraba en el lugar.

El atracador le propinó puñetazos, patadas y también la golpeó con una botella de cristal. Cuando la víctima yacía en el suelo malherida, el sospechoso forzó la caja registradora del local haciendo palanca. Según los primeros datos recabados, se apoderó de unos 2.000 euros y, poco después, se dio a la fuga.



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