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ESPECIAL EXCLUSIVO
Consecuencias del BREXIT para la Industria del Juego

 
Aprovechando que es un tema de palpitante actualidad, repasamos las últimas noticias sobre el proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea ("el Bréxit"), que debería producirse exactamente en diez días -el 29 de marzo-, y enfatizamos las consecuencias que tendría cualquiera de los dos principales escenarios que se barajan para el sector del juego.
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 Ante la proliferación de noticias relacionadas con el Bréxit, repasamos a continuación algunos aspectos fundamentales sobre el estado actual de la cuestión y abordamos las que pueden ser consecuencias más destacadas de una salida del Reino Unido de la Unión Europea para el sector del juego, tanto en lo que al impacto en España se refiere como a un alcance global...

¿Qué es el Brexit?

Esencialmente por Bréxit entendemos el proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea. Un evento que ya tiene fecha oficial: el 29 de marzo a la medianoche, que es el momento cuando finalizarçá el periodo de negociacion que se dieron Reino Unido y la Unión Europea tras el referendum que se llevó a cabo el 23 de junio de 2016 en el Reino Unido y Gibraltar.  

Un Referendum cuyos resultados conviene recordar cada vez que se aborda este tema:
  • Población que votó: 33.577.342
  • Población que votó salir de la UE: 17.410.742 (51,8%)
  • Población que votó mantenerse en la UE: 16.14.,241 (48,1%)

Un Referendum y unos resultados que se han convertido en un acontecimiento político y económico de primer orden que supuso el adiós de la politica del principal impulsor de la consulta, el entonces líder del Partido Conservador, David Cameron, quien en la campaña electoral de 2010 había prometido un referéndum sobre el Tratado de Lisboa y la relación entre la Unión Europea y Reino Unido.

El plan de Brexit de May: historia de dos rechazos

Tras el shock inicial, Reino Unido y la Unión Europea contemplaron numerosas posibilidades para evitar una ruptura abrupta -algo que en el fondo es lo que defendieron en el Referendum las voces que promovieron el voto favorable a la salida-. Desde pactos concretos que mejoraran las condiciones de Reino Unido y que contribuyeran a rebajar la necesidad de concretar un acuerdo de salida, hasta finalmente un acuerdo negociado y abanderado por Theresa May que es el que se está votando estos días en la Cámara de los Comunes.

Este documento de May, ha sido rechazado por dos veces la semana pasada, generando muchas dudas sobre el futuro, sobretodo porque parece no va a poder contar con una tercera votación ya que el Parlamento ha prohibido a May que presente por tercera vez su plan del Brexit si no introduce cambios sustanciales. El objetivo de May era minar la resistencia de los euroscépticos y parece que éstos no se han rendido y mantienen el órdago total y su apuesta por un Bréxit sin acuerdo.


Los clientes de Betfair creen mayoritariamente que Reino Unido abandonará la
Unión Europea antes de celebrar las siguientes Elecciones Generales para el Parlamento Británico


De esta manera, hay analistas que colocan ya al propio presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, en la lista de personalidades favorables a la salida no negociada de Reino Unido de la UE, lo que en la práctica sería lo que se conoce como "un Bréxit duro".

Los dos escenarios que se avecinan

Para resumirlo mucho, los dos escenarios que contemplamos para los próximos días son los siguientes:

1) Un Brexit con acuerdo: sería un Bréxit basado en el documento que ha presentado May y supondría un adiós del Reino Unido a la UE bajo unas condiciones que ya han sido negociadas y que en la práctica -aunque hay varios temas pendientes- no sigificarían cambios demasiado drásticos. A estas alturas, también se contempla como algo positivo que el Acuerdo de Theresa May reciba una prórroga, aunque como ya hemos dicho, parece que la Cámara de los Comunes no está por la labor... Así que un Bréxit con acuerdo se concretaría ahora mediante un nuevo acuerdo con cambios sustanciales, o incluso podría llegar si se da dimisión de May tras los rechazos a su plan, aunque en este caso es muy probable que los candidaos a Primer Ministro (Boris Johnson), redacten un plan mucho más duro o incluso opten por aprobar una salida inmediata de la Unión Europea.

2) Un Brexit sin acuerdo: para este escenario ya hay fecha: el 29 de marzo Reino Unido saldría de la UE, lo que supondría un terremoto en la política y la economía tanto de Reino Unido como de la Unión Europea. En este caso, estaríamos en el peor escenario para muchos sectores, incluído el sector del juego, donde las consecuencias inmediatas no ser harían esperar: se crearían o subirían los aranzeles a productos y materiales importados de empresas de juego españolas, se encarecerian dichas importaciones y también las exportaciones que llegan a España de Reino Unido. También en materia de recursos humanos el impacto seía inmediato ya que al tener Reino Unido una política migratoria dura, el país vería con dificultades el poder contar con mano de obra cualificada extranjera.

Según la casa de apuestas Betfair en Reino Unido, los apostantes creen que el Bréxit se retrasará hasta después de marzo

Consecuencias para el sector del juego 

Aunque las consecuencias de un Brexit negociado no serían a día de hoy demasiado relevantes -principalmente porque la mayoría de medidas ya se han tomado y se ha dado por descontado en el valor de las acciones de las empresas británicas o en las españolas que tienen intereses en Reino Unido-, las de un Bréxit duro, podrían ser de enorme calado. Es por ello que vamos a centrarnos más en estas últimas, aunque intentaremos citar lo que se espera en cada uno de los dos escenarios.
  • Pérdida de relevancia del mercado británico:
Reino Unido como principal mercado en el sector del juego en Europa; y lo es tanto por su regulación pionera como por la enorme cultura de juego de la que hacen gala sus ciudadanos, vería como empresas internacionales de la talla de Bet365888, William Hill o GVC que obtienen gran parte de sus ingresos de este mercado, dejarían de confiar en un mercado en recesión en variables como consumo y producto interior bruto, que ya no sería lo suficientemente atractivo.

Y esto aún sería más evidente con empresas como Paddy Power Betfair que son líderes del mercado nacional y tanto a nivel online como a nivel presencial.

Un Brexit negociado apenas traería consecuencias en este sentido, sin embargo un Brexit duro supondría a buen seguro un incremento de la inflación, lo que rebajaría de forma automática las cantidades apostadas y el rendimiento económico de las empresas del sector, que son bastante sensibles a la reducción del consumo.

  • Volatilidad con las divisas
La libra esterlina sería el activo más volatil en las próximas semanas y sin duda es lo que más variaciones puede sufrir en caso de un Bréxit duro... Algo que afectaría al comercio internacional -en diferente medida- como veremos más adelante pero que a buen seguro supondría un cambio radical en la condición de proveedores y clientes entre empresas españolas y de Reino Unido, además de afectar sobremanera 
  • Caída en la cuenta de resultados de las empresas europeas.
Relacionado con los dos puntos anteriores, se espera que las empresas de juego que cotizan en el FTSE de Londres, vean afectada su cuenta de resultados de forma aún más preocupante en caso de un Brexit duro.

Y sería así no sólo por el impacto que tendría una depreciación de la libra frente al dólar o el euro (ya hemos visto cómo puede afectar esto a empresas españolas con intereses mercados extranjeros, como Codere en Latinoamérica o empresas con intereses en Turquía) sino por el hecho que empresas de juego deberían buscar nuevos mercados y invertir en nuevos escenarios alejados de la Unión Europea por lo que posiblemente Europa dejaría de ser destino principal de las inversiones del sector y se aprovecharía el escenario del Bréxit para acelerar el salto definitivo a Estados Unidos, Latinoamérica Japón, India o países africanos, donde la regulación del juego avanza de forma imparable.

  • Volatilidad mercados:
De forma secundaria, el impacto de empresas que cotizan en Bolsa como CODERE podrían sufrir la tendencia de pesimismo y ventas que se daría en caso de un Bréxit duro y que a buen seguro afectaría a todos los mercados bursátiles del mundo.

Un Brexit sin acuerdo haría depreciar la libra y esto generaría consecuencias nunca vistas hasta ahora. Una paridad libra/dolar es un escenario sumamente complejo y del que los mercados de valores de todo el mundo estarían muy pendientes.

  • Importaciones y Exportaciones:
Para empresas españolas que tienen clientes en Reino Unido, es posible que a corto plazo se creen aranceles que incrementen los costes de exportar a Reino Unido. Así que un Brexit sin acuerdo podría ser muy negativo para cualquier empresa nacional en esa situación. También afectaría a cualquier operador o empresa que cuente con empresas británicas como proveedor, ya que seguramente aunque la libra pudiera depreciarse, también debería asumir cómo el coste para las empresas británicas aumentaría y seguramente se incentiven las relaciones comerciales entre empresas nacionales para paliar los efectos negativos de la salida de la Unión Europea.

En ese contexto, las relaciones comerciales España-Reino Unido serían una de las partes más afectadas de una nueva situación en la que ambos países no compartirían un entorno y un mercado común.

En este artículo de El País se estima que la economía española podría resentirse con hasta 9.000 millones de euros en pérdidas en caso de un Bréxit caótico y desordenado

  • Pérdida de un referente en regulación
En materia de regulación, un mercado británico más aislado a buen seguro acentuaría las dificultades para empresas extranjeras en operar en el país. Ciertamente, como se está adelantando en otros sectores -especialmente relacionados con la industria y la agricultura- un Brexit duro iría acompañado de numerosas regulaciones específicas llamadas a mejorar la demanda interna y la autosuficiencia del país.

Además se pondría a Estados Unidos y a países de la Commonwealth como socios prioritarios para las empresas nacionales por lo que los fructíficos años de estrechas relaciones entre empresas privadas Reino Unido y la Unión Europea quedarían atrás.

El sector del juego europeo perdería asímismo un referente en materia de regulación de juego. Y es que Reino Unido se ha convertido en el principal modelo a seguir para regular el sector. Un cambio tan radical como el que supondría un Bréxit duro, haría que las diferencias en materia legal, de competencias y burocrática hicieran imposible equiparar los escenarios que demandaran una regulación concreta.

  • Sobre deslocalización
En cuanto a deslocalización, además de los explícitos cambios de sede que se han producido en los últimos meses, cabe destacar que también empresas como 888 Holdings se han cubierto ante posibles escenarios críticos y durante 2018 han recibido licencias de juego, especialmente en jurisdicciones como Malta, para asegurar poder seguir ofreciendo sus servicios en los mercados del Espacio Económico Europeo (EEE) en los que opera. 

De esta forma, aunque 888 ya se había establecido en Malta, el haber conseguido una licencia por parte de la Malta Gambling Authority le ha servido por ejemplo para empezar a gestionar gran parte del negocio que viene del recientemente estrenado mercado regulado sueco. Además, en su última presentación de resultados, 888 informaba a sus accionistas que el Bréxit ha servido como detonante de la decisión de "haber iniciado una fase de restructuración del negocio a efectos de localización en los mercados europeos". 

Pero 888 no será el único operador en trasldarse a Malta. De hecho, una de las empresas de juego más emblemáticas de Reino Unido, bet365, también ha anunciado una decisión similar a la de 888 Holdings y haciendo previsión de lo que se avecina con el Brexit, ha decidido trasladar gran parte de sus operaciones a un nuevo edificio en la zona de Silema, donde ya ha adquirido un edificio de 70 millones de euros para albergar su nuevo centro de operaciones.

Recordemos que independientemente del Brexit, una de las condiciones básicas para poder operar en cualquier mercado regulado dentro del territorio de la Unión Europea, es contar con una licencia de juego en un país europeo, como es el caso de Malta.

En este apartado también es importante recordar la aparición de jurisdicciones como serían las ciudades autónomas de Ceuta o Melilla, que recibirían -de hecho ya lo están haciendo- de buena gana a operadores de juego y empresas proveedoras de carácter tecnológico que hasta ahora operaban en Gibraltar o jurisdicciones históricamente relacionadas con el mercado británico, como la Isla de Man.