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Un anciano londinense salva la vida gracias a dos empleados de un Salón de Apuestas de su ciudad

 
Las redes sociales han viralizado una emotiva historia con un anciano como protagonista. Dos empleados de un salon de apuestas de Diss, una ciudad en el condado de Norfolk, Jamie Scales y Jack Bell, del personal de Betfred, sospecharon que algo iba mal cuando uno de sus clientes más entrañables de 72 años dejó de acudir al establecimiento durante varios días...

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Jamie Scales y Jack Bell, miembros del personal de una casa de apuestas de Betfred, se han convertido en héroes en la localidad de Diss (condado de Norfolk, Reino Unido) por haber "salvado la vida" de un jubilado de 72 años que ha sido el tercer protagonista de una curiosa historia que está teniendo bastante repercusión en Reino Unido, donde el juego presencial es precibida por la sociedad como una actividad mucho más "normalizada" que en otros países.

Michael Base, de 72 años, es uno de los clientes habituales de un pequeño salón de apuestas de la ciudad de Diss. Su rutina diaria era acudir siempre a la misma hora de la tarde al establecimiento y apostar unas pocas libras a las carreras de caballos que se retransmitían en el local. El hombre era puntual como un reloj suizo -y como marca la forma de ser británica- y cuando no podía acudir por cualquier motivo, llamaba por teléfono para dar sus pronósticos y apostar a las carreras de ese día..

Pero a principios de agosto, Michael Base dejó de acudir por dos días al establecimiento y tampoco llamó para hacer sus apuestas. La ausencia se prolongó un día más, y debido a la buena relación con los empleados del establecimiento, éstos se mostraron preocupados por la asuencia de uno de sus clientes más entrañables; así que Jamie Scales y Jack Bell -los nombres de los dos empleados del personal de Betfred- sospecharon que algo no estaba bien y acudieron a casa del veterano apostador, ubicada cerca del establecimiento. Llamaron a su puerta sin recibir una respuesta, luego miraron por las ventanas, y tras identificar su bolso (que siempre llevaba encima) en casa dieron la voz de alarma a las autoridades y salvaron sus vida ya que tras un problema agudo de salud, el anciano no había podido incoporarse y llevaba casi 72 horas en casa sin poder moverse. Tras un mes de atención hospitalaria, Michale ha logrado recuperarse y ha podido volver a su casa.
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