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SEGÚN PUBLICA REVEAL, MEDIO DEL CENTRO DE PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN DE EEUU

De 2010 a 2015 Facebook conoció transacciones económicas por parte de menores en juegos como Angry Birds... ¡y las incentivaba!

 
Desde 2010 hasta 2014, la época de apogeo de juegos como Angry Birds o Ninja Saga en la plataforma Facebook, la empresa de Mark Zuckerberg conocía y promovía que los menores de edad realizaran compras de elementos adicionales de estos juegos. Una práctica que ahora ha quedado al descubierto tras una investigación en la que se cuentan como prueba hasta 135 páginas de documentos internos en los que incluso se llamaba a los menores "ballenas", destacando su enorme rentabilidad para el éxito de la compañía.
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La época de expansión de Facebook, cuando los títulos como Angry Birds, PetVille o Ninja Saga, contaban con millones de usuarios activos que podían jugar desde la misma plataforma, contaba con una realidad que por entonces no era muy conocida y que ahora, en plena polémica sobre las loot boxes (cajas de botín) y los micropagos en voideojuegos, se presenta de forma más clara. Y es que en aquellos juegos, aparentemente inocentes y con un gran éxito entre los menores de edad podían comprarse pócimas o armas para ganar más fácil. Los niños eran un público objetivo claro y podían gastar dinero mediante el uso fraudulento de tarjetas de débito o crédito.

Según informa El País en un artículo especial con mucha información, desde Facebook "no solo sabían de esta práctica, sino que evitaron cambiar de métodos para evitarla". Aunque la noticia original se ha publicado en Reveal, medio del Centro de Periodismo de Investigación de EEUU, quien ha filtrado que internamente, los responsables de marketing y producto de Facebook llegaban a llamar “ballenas” (un término muy utilizado en el sector del marketing cuando un público objetivo es muy rentable). Además, la compañía internamente también calificaba como “fraude amigo” a estos ingresos, en referencia a que un menor usara dinero en el juego sin el consentimiento de sus padres.

Facebook conocía con certeza la práctica y prueba de ello es que recibía peticiones de reembolso del dinero a través de las tarjetas en un 9% de los procesos de compras en estos juegos, un porcentaje muy elevado que sin duda debería haber despertado el interés de la compañía. El 93% de esas reclamaciones tenía como motivo que un menor que usaba la tarjeta de sus padres o abuelos. Para el juego de Angry Birds, por ejemplo, la media de edad de los menores era de 5 años...

Según informa El País, que recoge la información de Reveal, medio del Centro de Periodismo de Investigación de EEUU, la revelación procede de la publicación de 135 páginas –con restricciones– del sumario de un juicio de 2016 en Estados Unidos de las familias de varios niños en contra de Facebook. Las evidencias se concretan en documentos internos de Facebook publicados entre 2010 y 2014.

Según un comunicado de Facebook, en 2016 la empresa abandonó esta práctica: “Examinamos periódicamente nuestras prácticas y en 2016 acordamos actualizar nuestros términos y proveer recursos específicos para peticiones de reembolso relacionadas con compras hechas por menores en Facebook”. 


Fuente: El País y Reveal
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