Un precedente ya existe en Inglaterra, y el ejecutivo francés ha decidido tomar ésta política de valor añadido otorgando a la "Fundación para el patrimonio de Francia “la ardua tarea de administrar dichos fondos. La lotería en cuestión constará de un sorteo especial y además incluirá un juego.
El presupuesto público francés alcanzará los 384 millones de dólares dedicados a la restauración de su propio patrimonio, lo que supone un 5% con respecto al año anterior. Y lo hace de un modo novedoso e imaginativo, que carga de cierta utilidad extra la adquisición de un billete de lotería, por cuanto se contribuye a la reconstrucción o mejora del inmovilizado nacional.
