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ENTREVISTA EXCLUSIVA (EN VÍDEO Y ESCRITA) CON FERNANDO HENAR, PRESIDENTE DE CEJ, EN EL BINGO CANOE

“El sector debe plantearse una estrategia firme, unívoca e interasociativa para trasladar el mismo mensaje y evitar una situación grave”

 
“El sector debe plantearse una estrategia firme, unívoca e interasociativa para trasladar el mismo mensaje y evitar una situación grave”
El Director de Bingo CANOE, José Manuel Vázquez y su responsable de Hostelería Javier Martínez son dos magníficos profesionales que no dudaron en abrirnos las puertas de la Sala a horas intempestivas en plenas vacaciones de Navidad y acoger la entrevista que hoy le ofrecemos.

La hospitalidad de una Sala emblemática de la oferta de ocio en Madrid se convirtió en el escenario ideal para que el Presidente de CEJ, Fernando Henar, abogara por la fuerza del sector unido. El Presidente ofreció sus reivindicaciones para el sector del Bingo sin buscar enfrentamiento con Salones en una “lucha que acabará absorbiéndose".

Además, nos traslada la buena sintonía con FEJBA con la que ya trabaja en la consecución del IV Foro del Bingo cuya celebración pende de la turbulencia política en la que nos encontramos.

Fernando Henar desgrana los avances de 2018 y el revulsivo que puede producirse en este, ya convulso, 2019.


ADEMÁS, TAMBIÉN LES OFRECEMOS LA ENTREVISTA EN VIDEO

JACQUELINE MECINAS | MADRID



BINGO CANOE celebra su 40 aniversario. ¿Qué significa para la industria y para la ciudad de Madrid este sitio tan emblemático?


Canoe es histórico. Si se habla de Bingo en España, sobre todo a nivel internacional, se conoce al Canoe como tal. Ha sido un sitio emblemático siempre, donde no voy a decir que nació el Bingo, pero casi. Y siempre que hablas de Canoe recuerdas a su anterior propietario, don Carlos del Castillo Olivares, al que envío un saludo. Es una sala donde realmente se palpa el sentido del Bingo.


Y perfectamente integrado en la ciudad y la convivencia del vecindario de la zona.

Y no será porque no tiene fachada… que también ha sido emblemática en los últimos tiempos. Yo creo que ha pasado desapercibido en ese sentido. Para mí es un modelo a seguir, aunque ubicación como la del Canoe sólo hay una.


Hablemos de lo que ha supuesto 2018 para la industria. ¿Cuál sería su resumen del año?

Diría que 2018 ha sido un año convulso, sobre todo a nivel mediático. Ha habido un acoso mediático importante contra el sector, creo que injustamente. Lo digo porque todo lo que se ha leído nos traslada a un desconocimiento total sobre el sector y, cuando analizas los datos desde un punto de vista objetivo, te das cuenta de que ni acompañan ni avalan esas noticias. Por tanto, hay una situación fundamentalmente política en un entorno de gran dispersión de partidos donde cualquier piedra sirve para tirarla al tejado de enfrente, y nosotros hemos sido una de estas piedras. Además, los medios de comunicación tampoco han ayudado, porque parece que han actuado de parte, en tanto que sólo han escuchado en la mayoría de casos a una sola parte. Por lo tanto, diría que 2018 será recordado como un año de acoso político y mediático al sector.


¿Cree que esta circunstancia ha servido para unir al sector?

En parte, sí. Nos hemos dado cuenta de que el sector es uno. No hay siete partes, sino que es único, y hay que trabajar en ese sentido. Dentro de lo malo siempre sacas algo positivo. A ojos públicos, el sector del juego es uno; no se distingue entre bingos, salones, casinos, ni siquiera entre el juego online y presencial, que es en el fondo el gran problema que hemos tenido. Tendremos que seguir trabajando en 2019 en esa línea de unión.


¿Cree que es una situación coyuntural que pasará pronto?

No lo creo. 2019 no deja de ser un año muy activo a nivel político. Es un año electoral, por lo que tendremos esa cierta agresividad y necesidad de muchos partidos políticos de jugar contra el contrario. El sector del juego es débil en ese sentido y podrá ser utilizado, así que tenemos que trabajar en 2019 para que, al menos hasta que pase este año electoral, el sector tenga clara su posición, su definición, y seamos capaces de vender quién somos, cómo somos, qué entretenimiento vendemos, qué empleo generamos; todo un conjunto de acciones que se tienen que dar desde un punto de vista global y asociativo conjunto, y no a un nivel subsector.


Desde el punto de vista del Bingo, ¿cuál sería el balance del año?

Acabaremos por cuarto año consecutivo alrededor del 2 ó 2,5 % de incremento. Parece un dato positivo porque son cuatro años de crecimiento, pero cuando desagregas los datos te das cuenta de lo que ocurre realmente, y es que en comunidades donde ha habido un cambio normativo y una aplicación por vías de nueva modalidad de Bingo, incremento en el retorno de premios o una mejora de este retorno, se ha producido un crecimiento de ventas, sobre todo en el primer ciclo del año. Sin embargo, de las diecisiete comunidades, hay otras diez o doce donde probablemente acabarán con el indicador en rojo. Por lo tanto, es preocupante y deja una sensación agridulce, ya que en su conjunto crece, pero por una serie de circunstancias de cambio normativo; no crece desde un punto de vista estructural, y esto nos hace pensar que debemos dar una solución estructural y no parcial, de forma que no sean sólo unas comunidades las que ayuden a generar este crecimiento anual mientras que el resto siguen estancadas.


¿A qué se refieres exactamente con “solución estructural”?

El modelo de juego de Bingo, que es el core business de nuestros establecimientos, sigue penalizado porque se retorna en premios una cantidad muy pequeña para lo que es un concepto de juego mutual como este. En las comunidades que han conseguido elevarlo y hacerlo crecer cambiando esta norma, esta evolución ha ido mejorando. El Informe Económico Fiscal que pedimos y presentamos el año pasado en Madrid concluye claramente que el modelo ideal para salvar una situación estructural es aspirar a un retorno en premios del 80-85%, gran variedad de premios y gestión de esos premios. Eso sólo se puede hacer si la presión fiscal es baja, que situaban ellos (en el informe) alrededor del 10%. Es decir, hasta que ese modelo no se aplique, probablemente no consigamos revertir esta situación. Sí vamos haciendo apaños y ayudando a ciertas comunidades en la medida que se regula esta situación, pero no es definitivo; por eso digo que no damos con la solución al problema estructural que tenemos.


Mientras eso se soluciona, ¿se está ahondando en un modelo de Bingo diferente?

Claro. En la medida que no somos capaces de revertir esa parte, lo que necesitamos es complementar el establecimiento, marcando una diferencia entre el juego del Bingo y dicho establecimiento. Y aquí lo que pedimos es diversificación: máquinas multipuesto, apuestas y otra serie de juegos que nos ayuden a diversificar esa oferta porque, de lo contrario, se acabará cerrando el establecimiento, que es lo que ya viene ocurriendo históricamente.


¿Cuál es la necesidad más urgente de la que hay que dotar a la sala de Bingo y en qué comunidades autónomas?

La limitación que tenemos en las máquinas recreativas es un elemento clave para sostener el establecimiento en la medida que el juego del Bingo no funciona. En la Comunidad Valenciana, Canarias y Cantabria sólo pueden poner una máquina multipuesto, que es una barbaridad, cuando además el resto de establecimientos pueden colocar máquinas por autorización, es decir, en función de la superficie disponible: salones, casinos, etc. ¿Por qué el Bingo no puede aplicar la misma cuestión? Es una situación que hay que revertir. Hay comunidades que ya lo han hecho, como País Vasco, Cataluña o Madrid, si bien en Andalucía, por ejemplo, se autorizaron dos máquinas multipuesto más, pero no se autorizó una licencia por autorización. En definitiva, son situaciones que tienen que ir cambiando. Lo que no podemos es llegar a cerrar un establecimiento porque no se ha consentido que se diversifique el tema de las máquinas.


¿Y cuál es el modo de actuar para no soliviantar a los salones?

Es una fiebre que se está diluyendo, y con ella, esa campaña que se planteaba desde el punto de vista de los salones hace dos o tres años, quizá también como consecuencia de la situación actual. Hoy en día, el subsector del salón está muy contento y conforme con su posicionamiento y resultado de los últimos años. Actualmente, hay doce salones por cada sala de Bingo; hace tres años había nueve. Es decir, ha crecido un 33%. Por tanto, poca incidencia debe tener en los salones el hecho de aplicar más máquinas en los bingos, teniendo en cuenta que el mercado de máquinas en bingos está limitado y es corto. Además, hay salones cada vez más grandes con una oferta mucho más vistosa que se van pareciendo cada vez más a los bingos pequeños, donde se diluye el juego del Bingo y queda el entorno de máquinas. En los próximos años habrá que tener claro que son establecimientos de juego en su conjunto, sin olvidar que nosotros creamos una oferta escalable: en la medida que hay exigencia de tamaño, plantillas, garantías, etc., puedes tener una oferta de juego determinada. Y esto ya lo defendimos en el Foro de Sevilla y hemos continuado con este proceso. En conclusión, esta “lucha” acabará absorbiéndose.


En ese mismo sentido, ¿el sector se irá autorregulando en cuanto a número de locales?

Correcto. En algunas comunidades está planificado, en otras no… creo que se autorregulará y se absorberá en un tiempo breve. No creo que esta expansión de salones dure mucho más, sobre todo en los territorios abiertos donde no hay planificación, porque, a fin de cuentas, está limitado por el propio mercado.


¿Puede considerarse el Bingo un ejemplo o modelo de estabilidad y sostenibilidad de la industria manteniendo un perfil medio-bajo para la polémica?

No sé si un ejemplo, pero es verdad que nunca ha sido fuente de ninguna problemática grave. Siempre hemos intentado trabajar de forma discreta y tranquila. También es cierto que la propia normativa y sus exigencias, incluidos los controles de entrada, garantías, plantillas mínimas e incluso publicidad, nos han ayudado a ser discretos, porque hemos actuado de una forma muy responsable indirectamente. De todas ellas, la que más nos ha afectado es la publicidad, que no deja de ser una herramienta de marketing; entre no tener nada y exagerar el factor promocional como está pasando en el mundo online, hay un término medio. La publicidad absolutamente cerrada nos ha llevado precisamente al cierre de establecimientos, pero sí que nos ha ayudado a pasar desapercibidos en ese sentido. En el caso de los controles de entrada, por ejemplo, podríamos haber luchado por quitarlos y, sin embargo, el sector estaba convencido de que eran necesarios como una herramienta de responsabilidad ante los establecimientos y el cliente.


¿Nunca ha sido una reivindicación quitarlos?

Se planteó muchas veces, pero llegamos a la conclusión de que era mucho más interesante mantenerlos y que eso diera sentido al contenido de juego interno en el establecimiento, en lugar de quitarlos y que el acceso fuera libre, ya que eso nos habría convertido en diana de muchos medios, como al final ha ocurrido en otros subsectores. Visto desde hoy, ha sido una estrategia acertada.


Que al cliente se le llame por su nombre, se le atienda, se le reconozca, se sepan sus gustos, ¿hace que se sienta más protegido, cuidado y a gusto?

Está claro, y además nos ha dado mucha información sobre el cliente y nos ha ayudado también a gestionar, lo cual es interesante. Es cierto que hay una parte escasa de clientela a la que no le gusta identificarse, pero creo que nuestro sector es cada vez más transparente, lo cual es positivo y debe ser un objetivo a largo plazo en todos los establecimientos.


¿Cuál ha sido el acicate de este año? ¿Cómo valoras la introducción del Bingo dinámico?

Cada vez que hacemos un cambio normativo hay un ciclo muy positivo, sobre todo durante el primer año, porque se incrementa el retorno de premios y esto hace generar mayor volumen de juego. En ese sentido, hemos tomado (como referencia) cinco meses del Bingo dinámico que arrancó a mitad de 2017; por otra parte, también hemos tomado seis meses del incremento de premios que se produjo en Andalucía; también hemos conseguido algo de Castilla y León con el Maxibingo; en La Rioja arrancó el Bingo mixto; en Asturias arrancó este año el Bingo derivado, que es una especie de Bingo electrónico de sala. Todo esto ha ayudado a lograr ese crecimiento del 2,5%. Como decía, es un tema coyuntural de dos o tres años, porque no hemos llegado a ese modelo que nos insinuaban las conclusiones del Informe Económico Fiscal, pero sí han ayudado a alcanzar ese crecimiento en estos años. Aun así, tenemos esas diez comunidades estancadas que estarán en índice negativo, y este es el problema realmente.


¿El Informe Económico Fiscal ha calado en las comunidades autónomas?

Hemos enviado el informe a todas las comunidades; en algunas lo hemos estado explicando personalmente, pero tenemos un problema político que no podemos obviar. Nuestro sector depende en su conjunto de las normas, pero quizá el de Bingo más por la situación que tiene. En un escenario político abierto es muy complicado cambiar ningún tipo de norma, así que estamos peleándonos permanentemente con esta circunstancia. Esperamos que Cantabria incorpore en breve la nueva modalidad del Bingo electrónico de sala, probablemente en uno o dos meses.


Entramos en un año raro sin actividad legislativa potente en el que tendrá lugar la disolución de las cámaras. ¿Cómo afectará al sector?

Es un año perdido cuasi perdido, porque cuando hay cambios, la adecuación de los nuevos equipos, la presentación del sector a dichos equipos, etc., generan siempre un trastorno en tiempo. Estamos acostumbrados, pero no deja de ser ciertamente incómodo tener que volver a explicar la situación. También es verdad que hay motivaciones, cuando hay novedades podemos tener cierta esperanza de que algo se mueva.


Ante esa tesitura de desconcierto político, ¿se va a celebrar el Foro de nuevo?

Cada año en el mes de enero nos solemos reunir con FEJBA para determinar dónde y cómo lo hacemos, así que estamos pendientes de una reunión para decidirlo. Es cierto que se cuestionaba si este año era interesante hacerlo, así que lo analizaremos y en breve sabremos si finalmente lo hacemos y dónde. Ya sabes que nos gusta movernos entre comunidades…


¿Cómo están las relaciones con FEJBA?

Muy bien. Nos hemos dado cuenta de una vez de que los objetivos son comunes y, en definitiva, tenemos que trabajar por el sector y hacia esos objetivos. Puede haber formas de hacer distintas, pero al final se complementan. Nosotros hicimos el Informe Económico Fiscal, ellos no participaron, pero lógicamente se aprovecharán de ese informe; al igual que ellos hacen otro tipo de actuación, nosotros no participamos, pero también nos aprovechamos de ella. En cualquier caso, la relación en estos momentos es muy buena y no hay problemática alguna; al revés, compartimos objetivos plenamente.


¿Qué le gustaría que pasara en este año 2019?

Si tuviera que haber un cambio político, que fuera lo más rápido posible y fuéramos capaces de hacer ver a la nueva clase política lo que es el sector.


¿Qué le inquieta de la clase política que puede llegar?

Lo que me preocupa no es tanto quién pueda llegar como que el sector no sea capaz de demostrar lo que es de verdad, que no seamos capaces de vender la oferta de entretenimiento que tenemos y todo lo que conlleva. Porque si no es así y se sigue acosando al sector mediáticamente, derivará al final en lo peor que puede derivar. No hay mayor planificación que la aplicación de tasas. Esta mañana leía que en Cataluña se quieren incrementar las apuestas al 15%. Hay situaciones complejas que no podemos dejar que lleguen hasta estas posiciones; que llegue un político y tome una decisión para revertir una situación clave desde el punto vista mediático y que le está afectando en lo político. Esto es peligroso y creo que aquí sí que el sector debería plantearse una estrategia clara, unívoca, firme y que fuera interasociativa; nosotros ya planteamos internamente la posibilidad de organizar una comisión interasociativa para tratar este tema. Debemos ponernos de acuerdo en cuál es la estrategia, cuáles son los mensajes y que se disperse a nivel asociativo en todos los territorios. De lo contrario, podemos llegar a una situación grave.


¿La solución pasaría por un mensaje común y un portavoz común?

Bueno, ya veríamos quién puede ser. Puede ser alguien que esté actuando de forma transversal, puede ser CJUEGO o bien cualquier otra; lo que importa es sentarnos en una mesa y tener muy claro cuál es el mensaje y la estrategia.


Por último, ¿cree que esta situación acaba afectando al cliente?


No hemos tenido percepción sobre ello, pero, sin duda, cuando un cliente nuestro lee esto o lo escucha en televisión o por radio no le debe gustar; internamente le afecta, y como sea constante, al final llegará a afectarle hasta el punto de decirse: “Yo no voy a este establecimiento, no vaya a ser que me vean”. Es una cuestión de constancia y esto hay que cortarlo; lo que no puede ser es que recurrentemente vayan saliendo noticias de este tipo porque al final afectará en la clientela, más allá de un problema político que nos afecte en la norma. Hay por delante un trabajo duro y hay que hacerlo. Es fundamental, en definitiva, que el sector esté unido y trabaje de forma común.


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