Nueve entidades del juego brasileño se unen contra la prohibición de las apuestas y alertan del avance del mercado ilegal
El manifiesto «Apostamos por Brasil» reclama seguridad jurídica, protección del empleo y más control sobre los operadores ilegales.
Nueve organizaciones de la industria del juego en Brasil han firmado un manifiesto conjunto para defender el mercado regulado de apuestas y advertir de las consecuencias de una eventual prohibición o desmantelamiento abrupto. Bajo el lema «Nós apostamos no Brasil» —«Apostamos por Brasil»—, las entidades piden al Congreso Nacional y al Poder Ejecutivo serenidad, diálogo y responsabilidad institucional.
El documento recuerda que, tras la aprobación de la Ley 14.790/2023, las empresas se instalaron en el país, pagaron por sus autorizaciones, invirtieron en tecnología y cumplimiento normativo, contrataron profesionales y comenzaron a tributar bajo supervisión estatal. «No apostaron por la improvisación. Apostaron por las reglas de Brasil», subrayan los firmantes.
La principal advertencia se refiere a la protección de los jugadores. Las organizaciones sostienen que prohibir la actividad no eliminaría la demanda, sino que la desplazaría hacia páginas ilegales ajenas a los controles del mercado autorizado. Señalan, entre otros riesgos, la ausencia de mecanismos de identificación, autoexclusión y protección de personas con problemas de juego, así como una mayor exposición de los menores.
El manifiesto también alerta de la pérdida de ingresos fiscales y de las transferencias previstas para deporte, seguridad pública, salud y seguridad social. A ello añade el impacto laboral que, según los firmantes, tendría un cierre del mercado, con despidos y efectos sobre proveedores y actividades vinculadas a la tecnología, la publicidad, el turismo, el deporte y los medios de pago.
La seguridad jurídica ocupa otro lugar central en la declaración. Las entidades advierten de que revocar autorizaciones concedidas por el propio Estado podría provocar litigios y reclamaciones de compensación, además de enviar una señal de incertidumbre a inversores de otros sectores sobre la estabilidad de las reglas después de realizar sus inversiones.
Las organizaciones reconocen que existen desafíos y proponen responder con una publicidad más estricta, mayor protección de las personas vulnerables, supervisión efectiva y una actuación firme contra los operadores ilegales. Su posición se resume en una frase: «Regular es controlar. Prohibir es perder el control».
El llamamiento incorpora una petición expresa para que el debate se apoye en evidencias. «El tema exige pruebas, no una disputa electoral», recoge el texto, que ofrece la colaboración de las entidades para construir soluciones con las instituciones.
Firman el manifiesto ABC-Bet, la Asociación Brasileña de Conformidad, Buenas Prácticas, Ética y Transparencia en Apuestas Deportivas; ABFS, la Asociación Brasileña de Fantasy Sports; ABRAJOGO, la Asociación Brasileña de Operadores y Proveedores Internacionales de Juegos; AIGAMING, la Asociación Internacional de Gaming; y AMIG, la Asociación de Mujeres de la Industria del Gaming.
Completan la relación ANJL, la Asociación Nacional de Juegos y Loterías; IBJR, el Instituto Brasileño de Juego Responsable; IJL, el Instituto Brasileño de Juego Legal; y SINDIBETS, el Sindicato de Empresas Operadoras de Apuestas Deportivas y Juegos Online del Estado de São Paulo.