Soria lleva el formato del rasca al comercio local para repartir 9.000 euros en premios inmediatos
El Ayuntamiento y la Cámara de Comercio recurren a una mecánica de premio instantáneo muy reconocible para la industria del juego con el objetivo de incentivar las compras y generar recurrencia en los establecimientos.
El formato rasca, una de las mecánicas de premio inmediato más reconocibles para los profesionales del juego, salta en Soria al terreno de la promoción comercial.
El Ayuntamiento de Soria y la Cámara de Comercio han puesto en marcha una campaña para los meses de octubre y noviembre en la que los clientes de los establecimientos adheridos recibirán un rasca con resultado inmediato tras realizar una compra que cumpla las condiciones fijadas por cada comercio.
La iniciativa repartirá 9.000 euros en premios, con una operativa especialmente familiar para cualquier profesional del sector: entrega del soporte, revelación inmediata del resultado y canje posterior del premio.
La diferencia esencial es que, en este caso, no existe una finalidad de juego sino puramente promocional y comercial. Los premios se materializan en tarjetas regalo destinadas exclusivamente a volver a consumir en los establecimientos participantes.
Cada mes se repartirán 4.500 euros, distribuidos en una tarjeta de 1.000 euros, cuatro de 500 euros, cinco de 200 euros y cinco de 100 euros.
El cliente que obtenga un rasca premiado deberá entregarlo en la Cámara de Comercio, donde recibirá la correspondiente tarjeta regalo. El importe podrá gastarse en varios establecimientos y dentro de un plazo aproximado de un mes.
La elección del rasca responde además a una razón operativa. En campañas anteriores se utilizaban papeletas y, según explicó la concejala de Comercio, Teresa Valdenebro, muchos clientes las perdían o se olvidaban de ellas, provocando que algunos premios nunca llegasen a canjearse.
Con el nuevo sistema, el incentivo es inmediato, visible y comprensible en el mismo momento de la compra.
Sonia Giaquinta, de la Cámara de Comercio, resumió el objetivo con una frase muy clara:
“No queremos que el premio se pierda para el comercio local, queremos que vuelva a entrar en nuestras tiendas”.
Desde la óptica de la industria del juego, la iniciativa resulta especialmente interesante porque traslada fuera del sector algunas de las características que explican el atractivo del formato rasca: inmediatez, simplicidad de la mecánica, resolución instantánea, expectativa de premio y capacidad para estimular una nueva acción de consumo.
El importe mínimo para recibir un rasca será decidido por cada establecimiento y se situará habitualmente en torno a los 20 o 30 euros.
La campaña admite hasta 150 comercios participantes y en el momento de su presentación ya contaba con 112 inscritos.