Una investigación cuestiona parte del volumen de apuestas del mercado de predicción asociado a la FIFA
El análisis detecta que 108 millones de los 167 millones de dólares negociados podrían proceder de operaciones repetidas entre cuentas relacionadas.
Una investigación de The Wall Street Journal ha puesto el foco sobre ADI Predictstreet, la plataforma de mercados de predicción asociada comercialmente a la FIFA.
La clave de la noticia está en una pregunta muy sencilla: ¿todo el dinero que la plataforma dice haber movido corresponde realmente a apuestas realizadas por usuarios diferentes?
Según la investigación, puede que no.
Es una plataforma en la que los usuarios pueden apostar dinero sobre si ocurrirá o no un acontecimiento.
Por ejemplo: ¿ganará España un partido?
Un usuario puede apostar que sí y otro que no. Antes de que se conozca el resultado, esas posiciones también pueden comprarse y venderse.
Es, por tanto, un sistema que se parece mucho a una apuesta, aunque se presenta como un mercado en el que los usuarios compran y venden posiciones sobre acontecimientos futuros.
ADI Predictstreet habría movido alrededor de 167 millones de dólares hasta finales de septiembre.
Pero el análisis señala que aproximadamente 108 millones podrían corresponder a operaciones realizadas una y otra vez entre cuentas relacionadas.
Esto es lo que se conoce como operaciones circulares.
Un ejemplo sencillo: dos personas tienen 100 euros y se venden entre ellas el mismo objeto veinte veces.
Sobre el papel, pueden decir que han realizado operaciones por 2.000 euros.
Pero en realidad no han entrado 2.000 euros nuevos en el mercado. Han estado moviendo repetidamente el mismo dinero.
Eso es precisamente lo que se está investigando en ADI Predictstreet.
El análisis detectó 795 cuentas digitales que habrían recibido dinero desde una misma cuenta relacionada con el sistema de comisiones de la plataforma.
La sospecha es que parte de ese movimiento podría haber hecho parecer que había más actividad y más dinero real negociándose del que realmente existía entre usuarios independientes.
Porque ADI Predictstreet no es una plataforma cualquiera.
La FIFA la eligió como socio oficial de mercados de predicción para el Mundial de 2026.
Eso le dio una enorme visibilidad y permitió crear mercados relacionados con partidos, selecciones y jugadores utilizando datos oficiales de la competición.
Precisamente por esa relación, el caso adquiere una dimensión mayor: la investigación no afecta solo a una plataforma pequeña, sino a una empresa vinculada comercialmente con uno de los mayores acontecimientos deportivos del mundo.
Cuando se anunció el acuerdo, la FIFA aseguró que habría controles para detectar operaciones sospechosas y garantizar la transparencia.
Ahora, esta investigación plantea dudas sobre cómo se está calculando realmente el volumen de actividad de la plataforma.
La cuestión de fondo es fácil de entender: si una plataforma dice que ha movido 167 millones de dólares, es importante saber si ese dinero procede de miles de usuarios distintos o si una parte importante corresponde al mismo dinero circulando repetidamente entre cuentas relacionadas.