MÉXICO reivindica los casinos como espacios de socialización para los jubilados y las personas mayores
La AIEJA defiende el papel recreativo de los casinos, especialmente entre los adultos mayores, y destaca la importancia de jugar con límites de tiempo y presupuesto.
La Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA) ha reivindicado el papel de los casinos regulados como espacios de entretenimiento, convivencia social y recreación, subrayando su contribución al bienestar y la calidad de vida de los usuarios.
La asociación considera que, para determinados sectores de la población, especialmente las personas mayores, acudir a un casino puede representar una oportunidad para socializar, disfrutar del tiempo libre y participar en actividades recreativas dentro de un entorno regulado.
Desde esta perspectiva, la AIEJA insiste en que el entretenimiento debe desarrollarse siempre bajo criterios de responsabilidad, prevención y autocuidado, estableciendo límites claros tanto en el tiempo dedicado al juego como en el dinero destinado a esta actividad.
La organización recuerda que el valor de una experiencia recreativa no debe medirse por las cantidades apostadas, sino por la posibilidad de disfrutar libremente de una actividad sin comprometer la economía personal o familiar.
Como ejemplo de esta dimensión social, la asociación recoge el testimonio de Nayeli Muñoz Pantoja, una mujer retirada residente en Ciudad de México que acude habitualmente a establecimientos de juego.
Muñoz Pantoja asegura sentirse en un «ambiente seguro y tranquilo» y destaca que visitar un casino le permite divertirse, conocer personas y disfrutar de su tiempo libre.
La usuaria explica que procura respetar tanto el presupuesto destinado al entretenimiento como el tiempo que decide permanecer en el establecimiento, una conducta que la AIEJA presenta como ejemplo de los principios del juego responsable.
La asociación también considera fundamental reforzar la formación de los trabajadores de los casinos, facilitar información accesible sobre los riesgos asociados al juego con apuestas y fomentar decisiones informadas entre los clientes.
En este sentido, insiste en que jugar debe ser siempre una decisión libre y limitada, nunca una necesidad económica ni una actividad que comprometa el bienestar individual o familiar.
