El reloj corre en Brasil
Recuperar las apuestas deportivas o prohibir solo el casino online: las 94 enmiendas que esperan en el Congreso
La comisión que debe tramitar el cierre de las apuestas sigue sin reunirse.
Brasil cerró sus apuestas online hace poco más de un mes, pero la historia está lejos de terminar. La Medida Provisional 1394/2026, que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmó el 25 de septiembre y que la prensa brasileña bautizó como la “MP del fin de las bets”, acumula 94 enmiendas en el Congreso. Algunas proponen devolver al mercado las apuestas deportivas y otras, mantener la prohibición únicamente para el casino online. El problema es que, por ahora, nadie se ha sentado a debatirlas.
Conviene recordar de dónde venimos. Brasil abrió su mercado regulado de apuestas en enero de 2025, tras la ley que Lula sancionó a finales de 2023. Menos de dos años después, la medida provisional revocó todas las licencias, prohibió la publicidad y obligó a las plataformas a cerrar el 6 de octubre y a devolver los saldos a los jugadores. Ya en su momento nos preguntábamos hasta qué punto era creíble el veto. Los grandes grupos internacionales ya lo reflejan en sus cuentas: Flutter, propietario de FanDuel y PokerStars, recoge en sus resultados del tercer trimestre el cierre de Betfair Brasil.
Una medida provisional entra en vigor nada más publicarse, pero necesita que el Congreso la convierta en ley para seguir viva. La tramitación empieza en una comisión mixta de diputados y senadores, que debe emitir su informe antes de que voten los plenos de la Cámara y del Senado. Sus miembros fueron designados el 30 de septiembre, pero el 29 de octubre el sistema oficial del Congreso todavía la mostraba como “pendiente de instalación”.
Mientras tanto, las enmiendas se han ido acumulando. Se presentaron 99, de las que sus autores retiraron cinco. Entre las 94 que siguen en pie hay propuestas para recuperar las apuestas deportivas, para limitar la prohibición a los juegos de casino online y para cambiar las reglas que se aplican a las empresas del sector. Dicho de otro modo, en el propio Congreso hay quien no da por cerrado el mercado.
El calendario empieza a apretar. El 9 de noviembre, al cumplirse 45 días desde su publicación sin haber sido votada, la medida entra en régimen de urgencia y bloquea la agenda de la cámara en la que se tramita. El 23 de noviembre termina el primer plazo de 60 días, que se prorroga automáticamente por otros 60. Los plazos, además, quedan suspendidos durante el receso parlamentario, así que el desenlace en el Congreso podría irse a 2027.
Los escenarios están claros. Si el Congreso la aprueba sin cambios, se convierte directamente en ley. Si introduce enmiendas, el texto vuelve al presidente, que puede sancionarlo o vetarlo. Si la medida decae, pierde sus efectos desde el día en que se publicó, aunque el Congreso tendría 60 días para aprobar un decreto legislativo que regule lo ocurrido mientras estuvo vigente. Sin ese decreto, esas situaciones seguirían rigiéndose por la propia medida provisional.
La batalla también se libra en los tribunales. El magistrado del Supremo Tribunal Federal Luiz Fux es el ponente del recurso de inconstitucionalidad presentado por la Asociación Nacional de Juegos y Loterías contra la medida. El 3 de noviembre reunió en una audiencia pública a 34 participantes, entre ellos 11 clubes de fútbol como Flamengo, Corinthians, São Paulo y Cruzeiro, la Confederación Brasileña de Fútbol y el Comité Olímpico de Brasil. El Gobierno defendió la prohibición a través de la Abogacía General de la Unión, que citó un aumento del 140 % en las atenciones del sistema público de salud vinculadas al juego entre 2018 y 2025, y unos costes sociales de 30.600 millones de reales al año. La audiencia no decide nada: Fux todavía tiene que pronunciarse sobre la petición de suspender la medida.
Todo esto ocurre en un país que ya había cerrado otra puerta. En abril, el Consejo Monetario Nacional prohibió los contratos sobre eventos deportivos, juego online y elecciones, y el Gobierno bloqueó 27 webs, entre ellas Polymarket y Kalshi. Hoy, por tanto, en Brasil no hay ni apuestas online legales ni mercados predictivos. Lo que salga de esas 94 enmiendas, y de la decisión de Fux, dirá si el cierre es definitivo o solo un paréntesis.