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José Sánchez-Fayos, coordinador general de COFAR, sobre la Ley Valenciana: ¿Para qué? ¿Es necesaria?

 
José Sánchez-Fayos, coordinador general de COFAR, reflexiona en este artículo sobre el ANTEPROYECTO de LEY VALENCIANA. Nuestro destacado e imprescindible líder asociativo se pregunta y cuestiona si era necesaria esta nueva Ley y para qué se lanza.

Además, desde COFAR defiende la vigente legislación y regulación valenciana porque se ajusta a los principios para el juego en hostelería y avanza que se está trabajando con Andemar Comunidad Valenciana en acabar un ambicioso proyecto enmarcado en el ámbito del Juego responsable para hostelería en la Comunidad Valenciana y en el resto de España.
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REFLEXIONES ACERCA UN MAL PROYECTO DE LEY… SUSCEPTIBLE DE EMPEORAR, por José Sánchez-Fayos


El gobierno de la Generalitat Valenciana decidió hace ya un tiempo iniciar la tramitación de una nueva Ley del Juego para la Comunidad. Esta decisión nos merece una primera reflexión. ¿Para qué una nueva ley? ¿Es necesaria?


Es cierto que el tiempo transcurrido aconsejaba, al menos, la actualización de partes de su contenido, así como la incorporación de nuevas realidades que no existían al tiempo de su aprobación.

No obstante, hay que destacar que la mayor parte de su articulado es perfectamente válido, cumple plenamente con su cometido y ha sido un pilar importante para que la Comunidad Valenciana sea un modelo de regulación y cuente con un sector del juego perfectamente ordenado.

Esto no es por casualidad. En la Comunidad Valenciana existe un conjunto de grandes, medianos y pequeños empresarios que llevan muchos años operando en los distintos subsectores: Casinos, Bingos, Salones, Máquinas Recreativas y Apuestas Deportivas, que lo hacen bajo el principio del Juego responsable, de oferta ordenada y con el objetivo de dar satisfacción a una necesidad de entretenimiento que la sociedad demanda; y todo ello sin causar problemas a los miles de usuarios de las distintas modalidades de juegos.

También ha contribuido a esa buena regulación la existencia de un tejido asociativo efectivo, integrador y responsable, que ha conseguido siempre tener el máximo reconocimiento y credibilidad de las distintas administraciones.

Por último, el tercer factor del excelente marco normativo existente estriba en que los reguladores que han estado al frente del Juego en la Comunidad han entendido el sector y han conseguido el mejor equilibrio entre la actividad empresarial, los consumidores y la propia Administración.

Que la actual es regulación modélica no es una opinión, ahí están los hechos: más de 40 años en los que los subsectores han ido evolucionando y haciendo una oferta de juego que no ha tenido problemas de ningún tipo, y eso la que mejor lo sabe es la propia Administración.

Vivimos en tiempos de sobreactuación, exageración, de realidad aumentada, de repetir, sin datos, falsedades que, a base de repetirlos de forma reiterada, pretenden aparecer como reales y, lo que es peor, que algunos partidos políticos hacen suyas y pretenden regular con base en ellas.

COFAR defiende la vigente legislación y regulación valenciana porque se ajusta a nuestros principios para el juego en hostelería y que en síntesis son:

1. Cuanto más accesible es un juego, menor debe ser su intensidad, y viceversa. La oferta de juego debe ser responsable y equilibrada. Debe haber una planificación razonable de la actividad.

2. En lo referente a las máquinas en hostelería, éstas deben priorizar un alto componente de ocio y diversión muy por encima de la expectativa de premios, y siempre con los parámetros de juego actuales, que nos parecen muy equilibrados.

3. El juego en los bares debe ser complementario de su actividad principal, siendo una oferta de ocio recreativo.

Hay un aspecto que desde Cofar creemos imprescindible ampliar y es todo lo que excede de la propia regulación; nos referimos a las políticas de responsabilidad social que todos los sectores económicos están introduciendo en el día a día de su actividad. Es por ello que COFAR, y también Andemar Comunidad Valenciana, están ultimando un ambicioso proyecto enmarcado en el ámbito del Juego responsable para hostelería en la Comunidad Valenciana y en el resto de España.

En COFAR estamos convencidos de que el sector de Juego debe estar comprometido con políticas de responsabilidad social en general y, que más allá de la regulación, deben estar en el ideario y prácticas de todas las empresas. Estamos firmemente comprometidos con la responsabilidad social empresarial, creemos en ella y nos sentimos a gusto implantando medidas para su desarrollo.

El anteproyecto de ley actualmente en tramitación ha sido enérgicamente criticado por el conjunto del sector del juego. Desde nuestro ámbito de representación, que es el juego recreativo en hostelería, queremos hacer constar nuestra total disconformidad y gran preocupación con algunos de los aspectos del proyecto de Ley.


Hay tres aspectos que queremos abordar por considerarlos letales para el sector:

1) Ampliación de la oferta de Juego en establecimientos de hostelería.

La posibilidad de ampliar la oferta de juego en los establecimientos de hostelería con la instalación de terminales de juego de SELAE y ONCE. Somos totalmente contrarios a aumentar la oferta de juego en establecimientos de hostelería ya que estos locales no son establecimientos de juego. Actualmente cuentan con una oferta que cubre de sobra las necesidades de este tipo de locales.


2) Eliminación o modificación de las medidas de planificación existentes.


En relación con la finalización de la “contingentación” de permisos de máquinas B, nos parece un gran error su supresión. El sector está correctamente dimensionado, y somos firmes defensores de que exista una oferta razonable y planificada. Los hechos y la experiencia demuestran que la actividad se ha venido realizando sin problemas y de una forma adecuada. ¿Por qué cambiar algo que se ha demostrado eficaz y eficiente y existe en la mayoría de las comunidades? Entendemos que este tipo de medidas de planificación han sido efectivas y útiles allí donde se han implantado y son, a nuestro juicio, un instrumento de las administraciones para ofrecer en sus territorios una oferta de juego razonable y bien dimensionada.

La supresión de la de planificación existente en las maquinas recreativas en hostelería junto con la ampliación de la oferta de juego en este tipo de establecimientos mediante la posibilidad de instalar terminales de juego de SELAE y ONCE nos parecen totalmente contrarias no ya al sentir general del sector, si no al de la sociedad en general, que no esta demandando en modo alguno la ampliación de la oferta de juego en Bares y restaurantes.


3) Incorporación de un dispositivo para la desconexión de las máquinas recreativas de tipo B.

Hemos dejado para el final la medida que, a nuestro juicio, podría provocar la práctica desaparición de las máquinas recreativas en hostelería. Nos referimos a la incorporación de pulsadores de desconexión en las máquinas recreativas de tipo B instaladas en los establecimientos de hostelería.

Esta medida, carente de justificación alguna, se nos antoja ineficaz e innecesaria para el objetivo que supuestamente persigue al tiempo que causaría un daño tremendo al tejido empresarial de máquinas en hostelería.

Incide directamente en la inmediatez, impidiéndola, que es precisamente como se juega en estas máquinas. El usuario de estas máquinas no acude al establecimiento para jugar. Acude a pasar el tiempo tomando alguna consumición. Son precisamente las vueltas de estos servicios las que de forma mayoritaria sirven para el juego rápido en las máquinas. Hacer que en el momento que se van a jugar unas monedas haya que solicitar, para encender la máquina, un mando al regente del establecimiento, que estará en la mayoría de los casos atendiendo a otros clientes, hará que no se juegue en las mismas.


Porque ¿qué se pretende con esta medida? Nos dicen que se pretende que no jueguen los menores de edad… pero ¿es que acaso juegan los menores a las máquinas recreativas de los bares? Rotundamente NO. ¿En cuántas actas de inspección consta que se hayan detectado menores jugando en bares? En NINGUNA, porque no juegan. No juegan por dos razones, principalmente.

La primera, porque el titular del establecimiento lo impediría, de la misma forma que no les vendería alcohol si se percatase de que son menores. Es el buen hacer de los hosteleros la que permite que tengamos en España un sector saludable y atractivo.

La segunda razón es que este tipo de juegos en máquinas recreativas no resultan muy atractivos, no ya a los menores de edad, si no ni tan siquiera para los jóvenes mayores de edad y que podrían por tanto jugar. Por tanto, la instalación de un dispositivo de esas características no aportaría nada mas que perjuicio a los adultos que son los únicos usuarios de esas máquinas.

Una medida como ésta no existe en ninguna regulación, no ya en España, si no en ningún país de la Unión Europea. COFAR siempre ha defendido para hostelería unas máquinas de baja intensidad con premios y precios bajos. En los casi cuarenta años que conviven con nosotros en los establecimientos de hostelería nunca han generado problema alguno entre los usuarios ni con la administración.

Y la Administración lo sabe.


Nuestro modelo de Juego en Hostelería es el modelo mas respetado en Europa, y sirve de referencia de muchas regulaciones. La implantación de esta medida provocaría la desaparición de este segmento de ocio tal y como lo conocemos hasta ahora. Una medida como ésta supone el total desconocimiento de cómo funciona el juego recreativo con premios en los bares.

Un ejemplo parecido de regulación “contra natura” es el que ha provocado en Cataluña la desaparición de la noche a la mañana de los denominados VTC, vehículos de turismo con conductor. ¿Qué se ha hecho en ese caso? Pues quitar la inmediatez que los usuarios de esos vehículos demandaban en el servicio y demorar en 15 minutos la posibilidad de contratarlos. Esto, que parece una nimiedad, ha supuesto su desaparición de un día para otro.

Los pulsadores de encendido tras el apagado automático de las máquinas y la demora en la contratación en las VTC tienen en común la regulación de ambas actividades de forma contraria a cómo se usan, a cómo funcionan, y los efectos son evidentes: la actividad como tal desaparece.

Para finalizar, desde COFAR concluimos que estamos ante una mala ley, mala por su contenido, mala por modificar el funcionamiento de algunos subsectores sin justificación alguna, mala porque va a destruir empleo, tejido empresarial e ingresos a las arcas publicas y, lo que es peor, siendo mala, todavía puede ser peor si se aceptan algunas de las extravagantes enmiendas propuestas y que hemos comentado brevemente.

José Sánchez-Fayos
Coordinador General.


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