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ENTREVISTA EXCLUSIVA con OPER CANARIOS
Javier Alemán, el empresario de las ‘no distancias’

 
Rompedor, batallador, polémico y valiente. Javier Alemán ha empezado 2019 con la compra de varios locales en la Comunidad de Madrid, entre ellos el emblemático Bingo Getafe. Ha abierto salones en Fuenlabrada y Villaverde y está a punto de inaugurar un bingo en la calle más importante de Las Palmas de Gran Canaria. Mientras la actividad no cesa, Javier Alemán rebate con pasión en todos los foros su defensa de las ‘no distancias’ con argumentos mesurados.

La familia Alemán, encabezada por Agustín y Benedicta, es imprescindible en la historia de la Industria del Juego. Pura raza del sector.
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Jacqueline Mecinas.- ¿Cómo definirías al Bingo Getafe y qué novedades pensáis introducir?

Javier Alemán.- Es un Bingo cercano y familiar, con mucha tradición, la clientela es bastante fiel y fija. Nuestra intención es mantener ese cariño con el público de Getafe, la cordialidad y la cercanía. A partir de ahí, lo que queremos es adaptarlo a las nuevas tecnologías y cambios normativos para mejorar el sistema; para ello es fundamental el Bingo dinámico, que es el presente y el futuro del bingo. Con él buscamos mejorar la oferta de premios para que sean mucho más atractivos. En un futuro próximo planeamos hacer alguna pequeña reforma de mobiliario, pero lo principal es que el Bingo dinámico llegue a Getafe.


JM.-¿Hay más locales de ocio en Getafe, qué competencia tenéis aquí?

JA.- Aparte de nosotros no hay ningún otro Bingo en Getafe. Eso supone la responsabilidad de mantener una oferta que agrade al público y esa cercanía te proporciona una serie de sugerencias por su parte.



JM.-¿Las Salas de Bingo están atrayendo a público más joven?

JA.-
Tenemos la esperanza de que poco a poco así sea. Los cambios que vamos a introducir del Bingo dinámico significan un pequeño cambio generacional hacia un público más joven al que le empieza a interesar otra vez el Bingo, pero es un proceso bastante lento que hay que ir perfeccionando. También hay que adaptar la hostelería de las Sala a los nuevos gustos.



JM.-¿Y qué planes tenéis respecto a la oferta de máquinas?

JA.- Pretendemos hacer una reforma en la sala a medio-corto plazo para ampliar la oferta de máquinas en la zona de juegos y recepción.


JM.- ¿Cree que hay buena coyuntura para expandirse en la Comunidad de Madrid?

JA.- Nuestro sector depende muchísimo de los responsables políticos que tengamos al frente. En Madrid ha habido un período de tiempo bastante largo donde ha habido mucha sintonía entre el sector y los políticos responsables del Juego, que han sabido responder a esas demandas y necesidades. También los trabajadores han puesto de su parte. Si eso se mantiene, podremos seguir creciendo todos y Madrid debería ser la comunidad puntera en nuestro sector. Respecto al personal, estoy impresionado con la profesionalidad tremenda que hay en Madrid. Estoy encantado con las plantillas con las que yo trabajo.
Hay muy pocos sectores donde el trato es así. Incluso en la hostelería del Bingo la cordialidad es mayor que en un restaurante o cafetería. Los vendedores, locutores y demás profesionales son cercanos, amables y cordiales, casi como una familia. Recuerdo anécdotas muy simpáticas pero a la vez muy duras: una señora mayor entró a la sala de Bingo, dijo que estaba mala y que estaba deseando que fueran las cinco de la tarde, la hora a la que abrimos, para poder hablar con alguien. Fue algo que me impresionó.

El Bingo es un juego colectivo, social, donde la gente se reúne para pasarlo bien y divertirse. El jugador que viene a la sala de Bingo no viene a hacerse multimillonario (para eso juega a la lotería), sino para reunirse con los amigos y conocidos, y entre ellos está la plantilla de la sala.



JM.-¿Cómo se convive con la oferta de Salones en Madrid?

JA.-
Sinceramente creo que no hay tanto conflicto como se pueda llegar a pensar. Creo que los salones tienen su cuota de mercado y los Bingos, la suya. Los Bingos son un juego social donde el público se reúne y se entretiene, mientras que los salones ofrecen un juego mucho más individual. La media de estancia en un Bingo son dos horas y media o tres horas. En un salón (el cliente) está quince o veinte minutos, donde se toma lo que sea mientras juega en la máquina. Yo tengo salones y Bingos uno frente al otro y no compiten entre sí.



JM.-¿Qué opina de las últimas reivindicaciones de los Salones al achacar intrusismo al Bingo?

JA.- Cuando digo que no hay competencia es porque son sectores en realidad distintos. Igual que un casino respecto a un Bingo o un salón respecto a una cafetería, porque están enfocados a ofertas de ocio distintas. No compiten porque son negocios diferentes. Debemos tener claro que existe un escalafón en los establecimientos igual que en el tipo de máquinas de bares y hostelería. Son relativamente sencillas, con premios limitados y apuestas de 0,20; luego están las máquinas de salones recreativos y las máquinas de Bingo, que son cada vez más potentes; por último está la máquina tipo C de los casinos.

Pues en los establecimientos ocurre lo mismo: el establecimiento con máquinas menos potentes es el de hostelería; los siguientes son los nuevos locales de apuestas (a medio camino entre hostelería y recreativo); después están los salones recreativos; por encima de ellos, los Bingos, y por encima de los Bingos, los casinos. Son locales distintos, con inversiones y público distintos, pero estoy a favor de que ampliar los requisitos técnicos, humanos y económicos te permitan crecer de “nivel”, y me gustaría que ese modelo llegara a Madrid y al resto de las comunidades autónomas.



JM.-¿En qué momento está la Industria?

JA.- Estamos en una época de transición y un momento de bifurcación entre dos opciones: elegir entre avanzar como sector normal y corriente dentro de sus limitaciones lógicas (control de acceso a menores, protección de jugadores con problemas) o concebir el sector como una urna de cristal al margen del resto para limitarlo. Por ejemplo, no estoy de acuerdo con las distancias entre locales de Juego. A nadie se le ocurre poner distancias entre supermercados, hoteles o centros comerciales. ¿Por qué nosotros sí debemos tener distancias? Para eso está la autorregulación del propio mercado; puede haber zonas de Madrid donde sobrevivan bien tres establecimientos de Juego, y en otra haya uno que apenas subsista. Depende del entorno. Canarias, por ejemplo, tiene más salones recreativos que Madrid, y es porque hay una oferta turística que otras comunidades como Extremadura por ejemplo, no puede ofrecer por el volumen de turismo que mueven las Islas.


JM- ¿Propone, por tanto, ampliar el número de salones en zonas turísticas?

JA.- No sólo porque sean turísticas. ¿Quién regula mejor cualquier tipo de sector? ¿Una serie de señores, técnicos y políticos son capaces de regularlo mejor que los propios clientes o los empresarios quienes se arriesgan a perder su inversión? Por eso, para mí, debe ser un sector como otro cualquiera, salvando a menores y personas que tienen problemas con el Juego, pero para eso ya tenemos nuestros controles, y si hace falta los mejoramos con tecnología. Controlar el acceso me parece correcto, pero los menores no están entrando en los salones recreativos. Poner distancias entre salones recreativos no va a proteger a los menores ni a las personas con ludopatía, sino al establecimiento de juego que ya estaba instalado antes. Eso significa que ya no tiene que competir, y la competencia a quien beneficia es al cliente.



JM.-¿Cuál es la situación del sector en Canarias?


JA.-
Que tenemos una especie de oligopolio. Hay dos empresas que controlan prácticamente todo el sector y la Administración no es capaz de romper esa dinámica. Por desgracia, políticamente no son capaces de romper con esas barreras de oligopolio, y una de las medidas que nosotros tememos y que han contribuido a esta situación actual son las distancias. A un empresario de Bingo le puede sonar a música celestial que le pongan distancias entre locales, pero lo que ocurre en realidad es que la ciudad está viva; una zona que hoy está de moda, mañana deja de estarlo por mil razones: desde una obra hasta que una calle se vuelva peatonal, lo cual nos hace mucho daño... Si eso sucede, no puedes trasladar tu sala de Bingo.



JM.¿La calle peatonal os perjudica?


JA.- Sí, nos destroza. Aunque empezamos a ver una renovación con el Bingo dinámico, nuestro público es cercano a la mediana edad, que suele venir en taxi, en coche (tenemos aparcamiento); si no pueden acceder y tienen que caminar les estamos haciendo mucho la puñeta. Hay ejemplos de Bingos que trabajaban muy bien hasta que peatonalizaron la zona, que me parece bien por la boina de contaminación que tenemos en Madrid, pero al negocio del Bingo lo perjudica.



JM.-¿Estas reivindicaciones las plantea en ASEJU?

JA.- Acabo de entrar hace apenas dos años en ASEJU. Le he dicho a José Luis Merino que cuente conmigo para que el sector esté unido y trabajemos para conseguir mejorarlo; hay mucho por hacer. Estoy siempre para lo que necesiten y, de hecho, se ha creado una comisión dentro de ASEJU para trabajar en normativas y me han propuesto pertenecer a ella. Así que voy a estar batiéndome el cobre con los reguladores.



JM.-¿El Grupo Oper Canario está pensando en expandirse más allá de Canarias y Madrid?

JA.- Nosotros somos una empresa familiar, la segunda generación que estamos al frente. No somos conformistas, no nos quedamos con una sala de Bingo que funcione y ya, sino que nos gustan los retos y los nuevos proyectos, que son lo interesante. Por eso mismo estamos en Madrid, así que no descartamos pasar a otras comunidades, pero que conste que estamos muy a gusto aquí. Primero hay que posicionarse, estabilizarse y luego ya se irá viendo, aunque depende de muchos factores.


JM.-¿Cuántos locales tiene el Grupo actualmente?


JA.-
Tenemos más de 30 locales, 8 salas de Bingo y más de 25 salones de juegos por lo menos, además de máquinas. Somos una empresa mediana.



JM.- Cuando se conoció que comprabais el Bingo Getafe, mucha gente dijo que era una buena inversión…


JA.- Yo sinceramente estoy muy contento; creo que la sala tiene potencial y la plantilla es muy buena; estoy impresionado son la profesionalidad del sector, muy preparada, lo cual también es importante. Como te comentaba antes, necesita unos cuantos cambios, y creo que Getafe va a estar orgullosa de su sala de Bingo al igual que de su equipo de fútbol. (Risas)



JM.- ¿Qué te parece la llegada de los grandes capitales como Blackstone, la compra de Cirsa, posibles nuevos anuncios de compras …¿Cree que altera al sector?

JA.- Todavía es pronto para saberlo, pero evidentemente significará un cambio en la presencia de los grupos empresariales donde priman mucho los números. Son casi un banco, donde se mira mucho la rentabilidad. Me parece muy bien la actividad de cada empresa y lo respeto, pero el empresario de juego, igual que el de hostelería o hasta una mina de carbón, además de los números, tiene que marcar unas medidas de seguridad, unas tendencias, entender al público al que damos servicio, etc. Y esas personas no son profesionales del Juego, pero ya veremos lo que va pasando.

Lo que no me gustaría es que el juego, que en España se ha desarrollado y encajado muy bien , no se convierta en sucursales; un establecimiento de Juego no puede ser como un banco, donde eres un número. Tienes que dar un servicio de calidad, y lo primero que yo quiero respetar en la sala es la cercanía y el cariño que el público le tiene a su Bingo, y este Bingo tiene que responder a ese cliente con ese mismo cariño. Yo no quiero romper eso, y es lo primero que le dije a la plantilla.

Bingo Getafe