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ARTÍCULO EN EXCLUSIVA

La genialidad de José Ignacio Cases para todos nuestros lectores: "Falta mucha seriedad, estudio y trabajo y sobran pavos reales"

 
La pasada semana el ministro Alberto Garzón concedía una entrevista en un medio generalista en la que hablaba sobre juego online y el presunto juego problemático que conllevaría el confinamiento.

Sin dar ningún dato científico o riguroso, el ministro afirmó que “1 de 4 jugadores de apuestas desarrolla una patología”. De ahí surgió mi petición al Profesor Emérito José Ignacio Cases, para que rebatiera tal comentario.

Sin embargo, el inteligentísimo Cases ha tenido a bien, además, hacer un análisis de lo que está pasando y la ceguera que mantiene la industria sin ver venir lo que llegará más allá de los previsibles daños económicos.

Se trata de toda una disertación genial que concluye con una demoledora frase: "Falta mucha seriedad, estudio y trabajo y sobran pavos reales".

A continuación, se lo ofrecemos íntegro para su reflexión:



¿REPLICA O COMENTARIOS?


La editora de InfoPlay me invita a replicar al ministro Garzón por unas afirmaciones sobre la prohibición de publicidad del juego online durante el estado de alarma, contenidas en una larga entrevista que concedió al digital huffingtonpost.es hace pocos días.

Le respondí que aceptaba gustosamente hacer un comentario pero no una réplica porque es público que, desde la aprobación de la Ley 13/2011 de 27 de mayo he señalado, con reiteración, la mala calidad de la misma tanto desde una perspectiva técnica como política, entre otros motivos por no ir acompañada, tras entrar en vigor, por un Reglamento sobre la publicidad del juego online.

El perjuicio para el juego de azar presencial privado (que, en líneas generales, tiene prohibido publicitarse) ha sido enorme: le obligó a emprender un camino arriesgado y a adoptar decisiones para hacer frente a la desbocada e insufrible publicidad del juego online y de los juegos de SELAE y ONCE que se vieron arrastrados por la competencia del online.

Cuando, en cumplimiento del Pacto del Progreso, el ministro Garzón presentó el proyecto de Real Decreto sobre medidas regulatoria de la publicidad del juego online mostré mi apoyo en este mismo medio de comunicación por tres razones que reitero y explicó de nuevo: la urgencia de la medida, la confianza en el ministro y la indiscutible competencia de sus inmediatos colaboradores.

El desenfreno del “Juega, juega, juega, gana, gana, gana” producía pingües ganancias a los medios de comunicación y a las empresas publicitarias que impidieron durante más de ocho años que prosperaran los proyectos que la DGOJ, dependiente entonces del Ministerio de Hacienda había elaborado. El interés público brillaba por su ausencia e incitaba, como he dicho, al juego público y semipúblico a rebasar los límites del sentido común.

A consecuencia de todo ello, el juego presencial privado forzó la trayectoria que había llevado durante treinta años y se sumergió en el mundo de las apuestas deportivas, causa original del juego online. El incremento de establecimientos (salones de juego y locales de apuestas) sabiamente utilizado por el populismo logró movilizar a sus partidarios y presentar esa movilización como “alarma social” que no llegó a ocupar el primer puesto en la escala de problemas de los ciudadanos que elabora el Centro de Investigaciones Sociológicas del sr. Tezanos, posiblemente por conflictos de planificación.

Al configurarse el nuevo gobierno de coalición, el sr. Garzón fue nombrado ministro de Consumo con competencia en el juego de azar (sobre todo el online, ya que el presencial está transferido a las Comunidades Autónomas). No es extraño que el secretario general de Izquierda Unida resulte ser la persona más seria de la parte coaligada con el PSOE en el gobierno. A su vez Izquierda Unida es una federación de partidos que acudió en coalición electoral con Podemos y otros movimientos populistas bajo la marca Unidas Podemos.

El sr. Garzón no ha ocultado su fliación comunista. A unos les causará alergia y rechazo y, a otros, entusiasmo. A mí, de momento, me garantiza seriedad como muy bien pudo comprobarse en la extensa ronda de contactos que mantuvo con todos los sectores del mundo del juego nada más tomar posesiones de su cargo.

La tercera razón para expresar mi apoyo es la indiscutible valía de sus más cercanos colaboradores. El primero en ser nombrado fue José Antonio García como Subsecretario. Es evidente que conoce el juego online como pocos ya que era el Subdirector General de Relaciones Institucionales de la DGOJ desde hacía varios años. El segundo nombrado fue mi compañero el Prof. Rafael Escudero con amplísima formación jurídica y política como Secretario General de Consumo y Juego (con rango igualmente de subsecretario). Finalmente, se produjo la confirmación en su puesto de Juan Espinosa como responsable de la Dirección General de Ordenación del Juego que engloba a un potente equipo de funcionarios muy cualificados.


Resumiendo lo que llevo escrito hasta ahora: el Ministro actuó muy seriamente, se formó su propia opinión tras numerosas consultas y, a diferencia de otros, se rodeó de colaboradores de valía demostrada sobradamente.

Tras unos días el ministro presentó el borrador del proyecto de Real Decreto sobre Comunicaciones Comerciales para ser sometido a información pública y conocimiento de los organismos europeos antes de ser presentado al Consejo de Ministros. Los términos en los que está redactado es obvio que no satisfizo ni a los empresarios del juego online, ni a los medios de comunicación generalistas (que posteriormente han sido compensados por otras causas) ni a las empresas de publicidad. Desconózcala o los resultados obtenidos de estos trámites y el estadio en que se encuentra.

Finalmente, por lo que se refiere a esta cuestión, llegó el 14 de marzo y se proclama el estado de alarma por la extensión desbocada de la pandemia del Covid-19, es decir por una razón sanitaria. Aprovechando esta situación de excepcionalidad sanitaria y bajo la fuerzan normativa de uno de los múltiples RD-Ley publicados se “cuelan” unas disposiciones que son las que contenía el RD en tramitación y que así sigue una vez que finalice el estado de alarma (que es el tiempo que se fija de vigencia y de modo excepcional en el RD-Ley).

Desde mi punto de vista para el sector del juego no es lo más importante que de facto se haya prohibido la publicidad del juego online (que además no afecta en nada al juego presencial) sino la razón que se invoca: motivos sanitarios por el incremento de diversos juegos (póker, juegos de casino) en tiempos de confinamiento.

Para ser ecuánime académicamente, como lo he intentado siempre durante mis 51 años de docencia universitaria, me resultó sorprendente la afirmación final del ministro: “uno de cada cuatro jugadores de apuestas desarrolla una patología”. La patología es la enfermedad física o mental que desarrolla una persona (DRAE 2ª acepción). Sinceramente me parece una exageración.

Si los amables lectores de este comentario que pertenezcan a asociaciones del sector del juego presencial privado me lo permiten (y me excuso de antemano ante los que se sientan molestos) deben saber, de una vez por todas, que el foco de atención de los políticos que manejan los movimientos sociales se alimenta ahora sobre todo de argumentaciones sanitarias y, como se ha comprobado sobradamente desde tiempo atrás, es el discurso utilizado para movilizar a los barrios, en que viven los más necesitados, tanto por debilidad económica como por otras causas. El arma política del populismo es la movilización tras haber subvencionado previamente a las asociaciones vecinales creadas para este fin.


La desgraciada y caótica situación actual ha puesto de relieve que el Ministerio de Sanidad ha sido rebasado absolutamente por la pandemia que sufrimos porque no tenía efectivos su?cientes para enfrentarse a ella ya que prácticamente casi todas las competencias estaban transferidas a las Comunidades Autónomas. Lo poco que le queda al Ministerio de Sanidad ha crecido de forma desaforada como, por ejemplo, la estructura funcionarial del Plan Nacional Sobre Drogas, que cumpliendo la primera ley de Párkinson (1957) ve adicciones en todos lados y las agrava cada año que pasa para incrementar sus competencias.


Las asociaciones, los empresarios y, tal vez, algún estudioso del juego de azar presencial privado ni se han enterado. ¿Me permiten decirles la razón? Porque falta mucha seriedad, estudio y trabajo y sobran pavos reales.

José Ignacio Cases, abril 2020
 
JACQUELINE M.C. | MADRID
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