La jornada de Operación Salón en Feria Valencia incluyó una ponencia clave para el futuro inmediato del control de acceso al juego presencial: la presentación de MiDNI, la versión digital del DNI, y su impacto en la identificación de clientes en salones de juego.
La jornada de Operación Salón celebrada en Feria Valencia dedicó una de sus ponencias a una herramienta que puede cambiar el día a día del control de acceso en salones de juego, bingos y casinos: MiDNI, la versión digital del DNI.
MiDNI está regulado por el Real Decreto 255/2025, que deroga la normativa anterior del DNI y establece un nuevo marco para el documento nacional de identidad tanto en su versión física como digital. El Ministerio del Interior, a través de la Dirección General de la Policía, es el responsable de esta versión digital, que siempre estará supeditada a la existencia de un DNI físico en vigor. A efectos de identificación, el DNI digital tendrá la misma eficacia jurídica que el soporte físico, en los supuestos en que se admita su uso.
Se destacó que el despliegue de MiDNI está alineado con el principio europeo de protección de datos por diseño y por defecto. Mientras que el DNI tradicional expone todos los datos personales, MiDNI permite mostrar únicamente la información estrictamente necesaria según el contexto: por ejemplo, acreditar solo que una persona es mayor de edad, o mostrar un conjunto básico de datos sin necesidad de revelar domicilio u otros extremos que no aportan nada a la operación. Cada consulta genera un código QR único, válido aproximadamente durante un minuto, que se contrasta en tiempo real contra la base de datos central del DNI y cuyos datos no quedan almacenados en el dispositivo del ciudadano, reduciendo así los riesgos en caso de pérdida o robo del móvil.
En lo que respecta al sector del juego, la normativa obliga a identificar a todos los participantes en juegos de azar presenciales, y que esa obligación está directamente ligada a la prevención del fraude, el control de acceso de menores, la detección de personas inscritas en registros de autoexclusión y el cumplimiento de la normativa de prevención de blanqueo de capitales y financiación ilícita. MiDNI encaja de lleno en estos objetivos y podrá utilizarse para la identificación presencial en establecimientos de juego, siempre que exista una conexión de datos adecuada. De momento, no está previsto su uso para acreditar identidad en procesos puramente online ni en terceros países.
Desde el punto de vista operativo, la verificación es flexible. Un salón de juego o casino puede utilizar un móvil dedicado como verificador, instalando la app sin necesidad de activar un DNI propio, o trabajar desde la web de MiDNI, mediante una cámara web o lector de códigos QR. En ambos casos, el sistema mostrará únicamente los datos que el ciudadano haya autorizado en esa consulta concreta. La propia web oficial incluye, además, un área de descargas con un manual para desarrolladores, pensado para que las empresas puedan integrar MiDNI en sus sistemas de control de acceso, gestión de clientes o, en su caso, conexiones con registros de prohibidos cuando la integración sea posible.
Durante el turno de intervenciones, se plantearon también los retos prácticos para los operadores de juego. Uno de los puntos sensibles es la obligación de exigir que el cliente genere el QR en tiempo real desde la app, para evitar el uso de capturas de pantalla o códigos falsificados, lo que complica procedimientos en accesos con gran volumen de público. Los representantes policiales insistieron en que MiDNI es una opción adicional y no sustitutiva del documento físico, por lo que ambos sistemas deberán convivir en los controles de entrada.
El nuevo Real Decreto concede un plazo de 12 meses, hasta el 1 de abril de 2026, para que tanto el sector público como el privado adapten sus sistemas y procesos. A partir de esa fecha, los ciudadanos podrán exigir el uso de MiDNI allí donde la normativa lo permita. Para la industria del juego, esto supone prepararse para un entorno de identificación más robusto y respetuoso con la privacidad, que deberá coordinarse con los sistemas de KYC, los registros de autoexclusión, las herramientas de trazabilidad y las nuevas obligaciones en materia de prevención de blanqueo de capitales.
El mensaje final que dejó la ponencia es claro: MiDNI no resolverá por sí solo todos los retos de seguridad, pero abre una puerta relevante para que el juego presencial avance hacia modelos de control de acceso más modernos, trazables y ajustados a la normativa de protección de datos, en un contexto donde la tecnología es, a la vez, un vector de riesgo y una pieza imprescindible de la solución.
18+ | Juegoseguro.es – Jugarbien.es