El Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones del Ministerio de Sanidad reduce a la mitad la tasa de juego problemático desde 2018
El informe Indicadores clave sobre drogas y adicciones 2026 del Ministerio de Sanidad refleja el descenso del posible juego problemático o trastorno por juego entre la población adulta, del 2,6% en 2018 al 1,4% en 2024.
El trastorno por juego en población adulta cae del 2,6 % al 1,4 % en seis años, según el último informe del Ministerio de Sanidad.
La prevalencia del juego problemático en España ha seguido una tendencia descendente sostenida durante los últimos seis años, hasta situarse en el 1,4 % de la población adulta en 2024, el nivel más bajo de toda la serie disponible. Así se recoge en el informe "Indicadores clave sobre drogas y adicciones 2026", elaborado por el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones y publicado por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, dependiente del Ministerio de Sanidad.
Según los datos del documento, la proporción de personas adultas con posible juego problemático o trastorno por juego ha caído de forma ininterrumpida desde el 2,6 % registrado en 2018, pasando por el 2,2 % en 2020 y el 1,7 % en 2022, hasta el 1,4 % de 2024. La cifra supone prácticamente una reducción a la mitad en el conjunto del periodo analizado.
El indicador se obtiene a partir de la encuesta EDADES, dirigida a personas de 15 a 64 años y realizada en el domicilio. El informe considera que existe posible juego problemático o trastorno por juego cuando se detecta la presencia de uno o más criterios de los incluidos para el Gambling Disorder en el manual diagnóstico DSM-5.
El estudio no desglosa el dato por modalidades de juego, de modo que la cifra agrega el conjunto de la actividad sin diferenciar entre juego online y presencial ni entre productos concretos. El propio Observatorio enmarca estos indicadores señalando que "la práctica de juegos no siempre desemboca en un problema" y que solo una parte de las personas, en función de la frecuencia, la intensidad y las características personales, acaba desarrollando un trastorno.
En paralelo, el informe ofrece un indicador diferenciado para el uso de videojuegos entre adolescentes. La proporción de menores de 14 a 18 años con posible trastorno por uso de videojuegos se situó en el 5,2 % en 2025, tras marcar un máximo del 7,1 % en 2021 y descender al 5,1 % en 2023. Este dato procede de la encuesta ESTUDES y se calcula a partir de la presencia de cinco o más criterios de los establecidos para el internet gaming disorder en el DSM-5.