Países Bajos retira 86 webs ilegales que clonaban páginas de operadores con licencia
La Kansspelautoriteit intensifica su lucha contra el juego ilegal después de detectar páginas fraudulentas que copiaban webs de operadores autorizados utilizando dominios .co.nl para engañar a los usuarios.
La Kansspelautoriteit (Ksa) ha puesto el foco en una nueva modalidad de fraude vinculada al juego online ilegal en Países Bajos: la creación de webs clonadas de operadores con licencia que utilizan dominios prácticamente idénticos a los originales.
El supervisor neerlandés ha detectado un uso creciente de la extensión .co.nl, concebida para páginas de empresas neerlandesas, por parte de operadores ilegales que intentan aprovechar la apariencia y reputación de marcas autorizadas.
El sistema consiste en copiar la página web de un operador legal, mantener un dominio muy similar y sustituir la extensión habitual .nl por .co.nl. El usuario entra creyendo que está accediendo a la web legítima, pero desde esa página falsa es posteriormente redirigido hacia una plataforma de juego ilegal.
La Ksa acaba de conseguir la retirada de 26 páginas con dominios .co.nl engañosos, gracias a la colaboración del operador independiente CO.NL, responsable de gestionar esta extensión.
Según el regulador, las páginas fueron retiradas en un plazo máximo de 48 horas desde que CO.NL recibió la comunicación de la autoridad.
Casi todas esas 26 webs eran copias de páginas pertenecientes a operadores con licencia.
La actuación ha ido, sin embargo, mucho más allá.
Durante la investigación sobre esta práctica, la Ksa localizó también otros sitios de juego ilegal que utilizaban esta misma extensión. Hasta el momento, el regulador ha comunicado a CO.NL un total de 86 páginas, que posteriormente han sido retiradas.
La ofensiva muestra una nueva dimensión de la lucha contra el mercado ilegal: no solo combatir operadores sin licencia, sino también proteger a las marcas reguladas frente a clonaciones, suplantaciones y redirecciones fraudulentas.
Para los operadores legales, este tipo de prácticas supone además un riesgo reputacional añadido, ya que el usuario puede asociar una experiencia ilegal o fraudulenta con una marca autorizada que, en realidad, no tiene relación con esa página.