Rodrigo García, de Interconexión: “Vamos a pasar de un sistema de máquinas en un bar a un sistema de información”
El jefe de Proyectos de Interconexión Castilla y León explicó en el XIX Congreso de Juego cómo funciona el modelo de máquina tipo B con juegos alojados en servidor, ya en explotación en la comunidad, y defendió que ese salto tecnológico sí es una reconversión.
Rodrigo García Barquín, ingeniero informático y jefe de Proyectos de Interconexión Castilla y León, empresa en la que trabaja desde hace más de diez años, cerró las intervenciones de la primera mesa-coloquio del XIX Congreso de Juego de Castilla y León, en Soria. La mesa, “Los distintos juegos de azar en la encrucijada: ¿evolución o reconversión?”, estuvo moderada por Fátima Pablos Mateos, directora general de Tributos de la Junta de Extremadura. García compartió debate con Carlos Duelo, de CIRSA, y el abogado Jesús Serrano.
Con el apoyo de una presentación, García ofreció “la visión más tecnológica” de la pregunta de la mesa. Tomó como punto de partida el modelo de máquina tipo B con juegos alojados en servidor. “No es una propuesta, es un modelo que está en explotación hoy en día en Castilla y León”, subrayó.
Cuatro piezas: mueble, servidor, pasarela y plataforma
El sistema tiene cuatro partes, explicó:
“Ya estamos viendo que hay una evolución, una transformación. Ya no solamente hablamos de un mueble”.
El juego se descarga físicamente en el terminal, que permanece conectado al servidor y le envía jugadas, eventos de máquina e incidencias. Para garantizar que el sistema sea fiable y seguro, el terminal lleva un router que se conecta por red móvil a los servidores. Pero, precisó, “no utilizamos internet como tal, sino una red privada con datos totalmente cifrados”. En los servidores, los cortafuegos y sistemas de seguridad hacen que la información sea “robusta y confidencial”.
Esa información puede consultarse no solo por los operadores, sino también por las administraciones públicas, de forma rápida y anonimizada para ellas.
Un “marketplace” de juegos, como en el móvil
El juego, explicó García, funciona “como si fuesen los juegos de los móviles”, con un marketplace. El terminal es el lugar físico donde se instala; el operador elige el juego y, cuando ordena instalarlo, se descarga en el local. “No estamos hablando de que estemos abiertos en internet y lancemos en pantalla lo que está pasando en un servidor web”, aclaró. El juego está alojado en el servidor, homologado y es “un software seguro y completo”. Además, puede intercambiarse con facilidad.
Frente al modelo tradicional, en el que la máquina guarda su histórico de partidas sin conexión y alguien tiene que ir al terminal a volcar los datos, la máquina conectada supone “un cambio de paradigma”. El operador puede elegir entre un catálogo de juegos instalado en el terminal y la información se concentra en un servidor, desde el que se supervisa todo.
“No es una máquina, sino una red de máquinas”
Pensar en una red en lugar de en una máquina aislada aporta, según García, varias ventajas:
Trazabilidad completa para la Administración
García destacó especialmente las ventajas para la supervisión pública. La Administración obtiene una trazabilidad completa de la información, y puso un ejemplo tributario. Si una operadora declara al final del trimestre una recaudación concreta en una máquina, la Administración puede saber que esos 500 euros “proceden de estos dos bares” y en qué días se jugó cada cantidad. “No solo tiene el valor global, sino que sabe de dónde procede cada valor”.
El sistema garantiza también la integridad del juego: qué juego se ha jugado en cada terminal, cuándo se ha cambiado y que está descargado, homologado y certificado. Permite además gestionar los accesos de los distintos perfiles de usuarios, como administradores o analistas de datos, y, “importantísimo”, verificar y auditar el funcionamiento. “Sabemos que las máquinas están funcionando porque lo certificaron, pero ¿cómo está funcionando? Gracias a estas herramientas podemos verlo”.
Eso sí, insistió en que se trata de un soporte para el control legal que “no sustituye lo que ya existe respecto a las homologaciones y certificaciones”.
Mantenimiento predictivo e inteligencia artificial “como apoyo”
Como posible evolución, García apuntó al análisis de datos para predecir o detectar anomalías. Por ejemplo, si se sabe que todos los pagadores de un modelo fallan a las 5.000 horas de uso, el operador puede anticiparse y cambiar el de un bar concreto antes de que falle. Pasaría así de decisiones correctivas a decisiones predictivas. En el plano de la gestión, la plataforma podrá calcular indicadores cada vez más elaborados sin trabajo manual.
Otra vía es la inteligencia artificial, “eso sí, como apoyo”. “Hay que tenerla con mucho cuidado”, advirtió. “No se va a meter internet, no se va a dejar la plataforma a su uso”. El objetivo, resumió, es transformar “los datos en información, la información en conocimiento”, y que ese conocimiento ayude a tomar decisiones para mejorar y optimizar.
Los retos: seguridad, fiabilidad y continuidad
Pasar “de un mueble de un bar a un sistema complejo” implica riesgos, reconoció. García citó varios retos:
Si se superan estos retos, concluyó, “vamos a tener una confianza muy buena en el sistema. Ya no es solamente que funciona, sino que se demuestra que lo hace bien”.
“Eso sí que es reconversión”
Sobre la pregunta de la mesa, García coincidió con Carlos Duelo en que hay una evolución: las máquinas han pasado “de rodillo a vídeo, de vídeo a táctil, de táctil a multijuego”, y seguirán cambiando porque el jugador lo demanda. Pero matizó: cuando el cambio consiste en que importa no solo el juego, sino también la información que generan las máquinas, “eso sí que es reconversión”.
“Vamos a pasar ya de un sistema de máquinas en un bar a un sistema de información”, resumió. Esa información, defendió, aporta seguridad a todos los agentes: al operador, a la Administración pública “y, por ende, al usuario”.
Como conclusión, insistió en que no se habla de futuro: el modelo “ya está implantado” y ha servido para transformar la máquina tipo B. “No hay que tener el dato solamente por tenerlo, hay que utilizarlo”, y eso debe hacer que el sistema sea “confiable, robusto” y dé “buena información”.
El modelo de máquinas tipo B operadas bajo servidor fue actualizado en Castilla y León por una orden de 11 de marzo de 2026, como recordó en la inauguración el consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago. Consulta el programa íntegro del XIX Congreso.