La Asociación del Juego Indio y el Congreso Nacional de Indios Americanos unen fuerzas en los tribunales y el Congreso contra las apuestas de los mercados de predicción
Las naciones tribales de EE. UU. consideran juego ilegal las apuestas deportivas de estas plataformas.
La Asociación del Juego Indio (Indian Gaming Association, IGA), que agrupa a las naciones tribales de Estados Unidos que explotan casinos y otras formas de juego, y el Congreso Nacional de Indios Americanos (NCAI), la principal organización de los gobiernos tribales del país, han dado un paso más en su estrategia común. El objetivo es proteger el juego tribal y la soberanía de las naciones indias, con los mercados de predicción como principal amenaza.
El grupo de trabajo conjunto IGA-NCAI, reactivado en 2023 y copresidido por el presidente del NCAI, Mark Macarro, y el presidente de la IGA, David Z. Bean, se reunió el 23 de octubre en el Centro de Convenciones de Palm Springs (California), durante la convención nacional del NCAI. Allí aprobó una descripción formal de su trabajo, que abarca los asuntos legales, administrativos, legislativos y económicos que afectan al juego de las naciones tribales.
El foco central fue la expansión de las apuestas deportivas online a través de mercados de predicción, que la IGA considera juego ilegal porque, según la asociación, esquiva la autoridad tribal y la de los estados. La IGA sostiene que “una etiqueta financiera” no puede servir para eludir la ley federal que regula el juego en territorio indio (Indian Gaming Regulatory Act), la legislación tribal, los acuerdos entre tribus y estados ni las leyes estatales del juego. Los participantes abordaron la necesidad de una respuesta coordinada en los tribunales, el Congreso y las agencias federales.
“Llamar producto financiero a una apuesta deportiva no borra nuestra soberanía”, afirmó Bean. “Las naciones tribales hemos construido sistemas de juego basados en la ley, la rendición de cuentas y la responsabilidad de proteger a nuestras comunidades. Seguiremos combatiendo los intentos de saltarse esas protecciones y de poner en riesgo a nuestros gobiernos y nuestro futuro económico”.
El grupo de trabajo fijó sus prioridades para el próximo año. Quiere reforzar su presencia en el Congreso, coordinar los litigios y los escritos de apoyo con socios jurídicos nacionales, entre ellos el Tribal Supreme Court Project, y ampliar la cooperación con las asociaciones regionales del juego. También busca recursos estables para la defensa jurídica y la divulgación, y debatió la supervisión por parte del Congreso de las decisiones de las agencias federales que afectan a los mercados de predicción. La siguiente fase traducirá ese marco en objetivos anuales, un calendario de reuniones y llamadas mensuales entre convenciones.
“Este trabajo no puede empezar y terminar con una convención”, subrayó Bean. “Necesitamos comunicación constante, prioridades claras y los recursos para seguir implicados”.
Los participantes revisaron además estudios económicos sobre el posible daño de los mercados de predicción. Insistieron en explicar esos riesgos a partir de su efecto en cada nación tribal, en el empleo local y en los servicios esenciales, y no solo con las cifras nacionales de recaudación del juego. Según la IGA, los ingresos del juego sostienen la sanidad, la educación, la vivienda, la seguridad pública, las infraestructuras y la preservación cultural de los gobiernos tribales.
La ofensiva tribal contra estas plataformas no es nueva. En septiembre, la IGA celebró el revés judicial de Kalshi ante las tribus, y la feria G2E de Las Vegas reunió un frente sindical, político, tribal y empresarial contra los mercados de predicción.