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EN LA PROMOCIÓN DE LA REEDICIÓN DE SU NOVELA "NOCHE DE TAHÚRES"

Raúl del Pozo defiende el componente social y de 'pasión' del juego: "Estamos ante una nueva era de puritanismo" (VÍDEO)

 
El periodista y novelista Raúl del Pozo visitaba ayer esRadio para promocionar la reedición de su novela "Noche de Tahúres". La que es considerada la mejor novela negra relacionada vuelve a la actualidad con motivo del vigésimo quinto aniversario de su publicación. Ante las preguntas sobre el presunto auge del juego en nuestros días, Del Pozo ha sido claro: "el juego es una pasión, no un vicio ni una enfermedad", quejándose amargamente de la que considera "una nueva era de puritanismo".

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Raul del Pozo promociona estos días la reedición de su famosa novela "Noche de Tahúres", la considerada una de las mejores novelas negras del siglo XX en el panorama español, versa sobre el mundo del juego en el Madrid de finales del siglo XX. La primer edición del libro fue en 1994 y ahora con un Del Pozo consagrado también como novelista, participó de una interesante entrevista a cargo de Federico Jimenez Losantos y Andrés Amorós.

Aunque en la charla se han tratado temas como la situación política de España, también ha surgido un interesante debate sobre la naturaleza del juego que se plasma en el libro. El autor ha dejado claro que su novela profundiza en el juego no como vicio, sino como "pasión". Sobre el debate relacionado con las medidas contra las casas de apuestas y el presunto auge del juego en nuestros días, Del Pozo se ha quejado de "las tendencias liberticidas de aquellos que pretenden controlar la conducta de cada uno de los ciudadanos. El último esperpento de la izquierda es esta nueva era de puritanismo". 




El prestigioso columnista ha recibido elogios de los entrevistadores, destacando también la importancia de la novela al mostrar cómo el lenguaje propio de ese Madrid del juego es capaz de contribuir a enriquecer culturalmente nuestra sociedad: "Aquí está la gran fábrica del español, tan alejada de la Academia, porque aquí confluyen todas las corrientes. Madrid es la corte del lenguaje y en ella, los ladrones de oído sólo tenemos que dejarnos llevar".
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