La movilidad de los altos cargos de la Administración es un hecho con el que convivimos con la naturalidad consustancial a la discreccionalidad que adorna a los nombramientos de libre designación.
No obstante, en ocasiones, la noticia de un cese en ciernes nos conmueve por motivos que trascienden de la relación personal que tuviéramos con el interesado y que se instalan en nuestro reconocimiento profesional por su dedicación al cargo, la sensibilidad y capacidad demostrada por aquél para atender los múltiples intereses implicados en el área del juego.
Tu cese, Juan, es el paradigma de lo que acabo de relatar.
Quienes dirigimos la Administración de la Ciudad de Ceuta deseamos lo mejor para tu futuro.