ESPECIAL EXCLUSIVO CIRSA-LOTTOMATICA
DE LAS MÁQUINAS DE TERRASSA Y EL LOTTO DE ROMA AL OLIMPO MUNDIAL
La historia de la absorción que da lugar al segundo mayor gigante del juego privado en el mundo es el relato de dos corporaciones que nacieron con el pulso de la calle y las concesiones locales para acabar convertidas en multinacionales tecnológicas.
La operación que unirá a Cirsa y Lottomatica no se entiende sin mirar atrás. Es la confluencia de dos biografías industriales que arrancaron con más de una década de diferencia y a más de mil kilómetros de distancia —una en una nave de Terrassa, la otra en los estancos de Roma— y que, casi medio siglo después, desembocan en un conglomerado con un negocio combinado cercano a los 34.000 millones de euros.
Cirsa: de la fábrica de recreativas de Terrassa al liderazgo iberoamericano
Cirsa vio la luz en 1978 en Terrassa (Barcelona), impulsada por Manuel Lao Hernández, aprovechando la legalización del juego en España tras la Transición. En sus orígenes como Compañía Internacional de Recreativos, la empresa basó su empuje en la fabricación propia —a través de Unidesa— y en la distribución masiva de máquinas para el canal de hostelería.
Desde esa raíz fabril, Cirsa amplió sus dominios hacia la explotación directa de salones, bingos y casinos, e inició a finales de los años ochenta una audaz internacionalización hacia Latinoamérica que la convirtió en firma de referencia en mercados como Panamá, Colombia, México, Costa Rica y Perú. En 2018, Manuel Lao vendió el grupo a fondos gestionados por Blackstone —una operación que dejó fuera el negocio de Argentina, que permaneció en manos de la familia—, dando paso a una etapa de profesionalización institucional bajo la presidencia ejecutiva de Joaquim Agut.
Los números avalan esa madurez. En 2024, Cirsa ingresó 2.150 millones de euros (+8%) y elevó su beneficio operativo (EBITDA) hasta los 699 millones (+11%), si bien el beneficio neto se redujo un 84%, hasta 12,6 millones, por el peso de su estructura financiera. Su división de Online Gaming & Betting fue la gran locomotora, con unos ingresos de 420 millones (+29%), impulsada por la compra de Apuesta Total en Perú y del 68% de Casino Portugal, mientras Slots España brillaba con modelos como Manhattan Boom, Mirage o Pyramid Cash Bar. Con esa base, el grupo dio el salto que llevaba años preparando: su debut en la Bolsa española el 9 de julio de 2025, a 15 euros por acción.
Lottomatica: del monopolio del Lotto al imperio digital que levantó Apollo
En paralelo, la trayectoria de Lottomatica arranca en Roma en 1990 con una naturaleza eminentemente estatal e institucional. Fundada como consorcio para informatizar y gestionar la histórica lotería nacional italiana (Il Gioco del Lotto), revolucionó el mercado transalpino transformando estancos y cafeterías en una gigantesca red minorista automatizada. Su salto global se consolidó en 2006 con la compra del titán tecnológico estadounidense GTECH, marca que adoptó en 2013 antes de absorber en 2015 a International Game Technology (IGT) y adoptar ese nombre.
El verdadero punto de inflexión de la corporación actual llegó en mayo de 2021: los fondos gestionados por Apollo Global Management, a través de su filial Gamenet, adquirieron los activos comerciales presenciales y digitales de IGT en Italia por 950 millones de euros, resucitando la marca Lottomatica y lanzando una ofensiva de adquisiciones —Betflag (2022) y SKS365/Planetwin365 (2024)— que culminó con su debut bursátil en Euronext Milan en la primavera de 2023, una OPV valorada en unos 2.260 millones de euros. Hoy es el primer operador del juego legal en Italia, con cerca de 45.000 millones de euros en apuestas, unos 2.600 empleados directos y más de 17.500 en su red de franquicia, con más de 4.000 puntos de venta de apuestas y 1.100 salas.
Un círculo perfecto de complementariedad
La confluencia de ambas biografías cierra un encaje casi perfecto, geográfico y de negocio. Mientras Cirsa forjó su liderazgo dominando la fabricación industrial, la gestión territorial de salones, el parque de casinos y las máquinas en bares —con fuerte presencia ibérica y americana—, Lottomatica se encumbró dominando la lotería, las apuestas deportivas a gran escala y el juego interactivo online en Italia. Uno aporta el músculo físico e industrial; el otro, la potencia del canal digital.
Las claves de la fusión histórica
La operación, articulada como una fusión transfronteriza por absorción, valora a Cirsa en unos 2.780 millones de euros (una prima del 21%), con un canje de 0,668 acciones nuevas de Lottomatica por cada título de Cirsa, de modo que los accionistas de la española pasarán a controlar cerca del 32,5% del capital de la resultante. Blackstone será el primer accionista, con un 24%, y el consejo tendrá 13 miembros (once de Lottomatica y dos propuestos por el fondo). Ambas compañías prevén sinergias de 115 millones de euros anuales y repartos a los accionistas superiores a los 1.000 millones. La sede central se fijará en Roma y la secundaria en Terrassa, y la fusión se espera efectiva en el segundo trimestre de 2027, sujeta a autorizaciones regulatorias.
Con la sede en Roma y el motor operativo e industrial anclado en Terrassa, el nuevo conglomerado suma más de ocho décadas de experiencia acumulada para unir la potencia del canal digital transalpino con el despliegue físico ibérico y americano: el nacimiento del segundo mayor gigante del juego privado del planeta.