El sector de las apuestas toma los estadios de Brasil contra la prohibición
La campaña “Prohibir no es proteger” aparece en las vallas de nueve partidos del Brasileirão mientras la batalla contra la suspensión del juego online llega también al Supremo.
Los mensajes buscan trasladar una idea clara: que cerrar el mercado regulado no significa acabar con las apuestas y que una parte de la demanda puede dirigirse hacia operadores ilegales.
Entre las frases que están apareciendo en los estadios figuran:
“Proibir não é proteger”
Prohibir no es proteger.
“Não se muda a regra no meio do jogo”
No se cambian las reglas a mitad del partido.
“A demanda não acaba, apenas muda de endereço”
La demanda no desaparece, simplemente cambia de sitio.
“A quem interessa o mercado ilegal?”
¿A quién beneficia el mercado ilegal?
La protesta no comienza esta semana. El primer gran escaparate fue el partido entre São Paulo y Santos, disputado en el MorumBIS el 2 de octubre, donde las vallas digitales ya mostraron mensajes como “Proibir não é proteger” y “A proibição não acaba com as apostas”.
La situación ha cambiado profundamente el paisaje comercial del Campeonato Brasileño. Algunos clubes han suspendido sus contratos con casas de apuestas, otros han retirado las marcas de sus camisetas y varios mantienen los acuerdos paralizados a la espera de que se aclare el futuro de la regulación.
El conflicto ha llegado además al Supremo Tribunal Federal (STF), el máximo tribunal constitucional de Brasil.
El magistrado Luiz Fux analiza los recursos presentados contra la suspensión del mercado. Asociaciones empresariales, clubes de fútbol y entidades vinculadas a los medios de comunicación están reclamando la paralización de la medida, alegando inseguridad jurídica y el impacto sobre contratos publicitarios y comerciales.
La posición del sector contrasta con la del Gobierno brasileño, que ha pedido al Supremo que mantenga la prohibición y defiende la decisión por razones relacionadas con la protección de los consumidores, la salud pública y el impacto económico de las apuestas sobre las familias.
Mientras continúa la batalla judicial, el sector ha decidido llevar su mensaje directamente al público.
Y lo está haciendo precisamente en el lugar donde las apuestas deportivas habían alcanzado mayor visibilidad durante los últimos años: los estadios de fútbol.