ESPECIAL EXCLUSIVO PROYECTO DE RESOLUCIÓN DEL MECANISMO DE DETECCIÓN DE COMPORTAMIENTOS DE RIESGO (1)
Mikel Arana abre el trámite decisivo para implantar el mecanismo obligatorio de detección de riesgo en el juego online
La Dirección General de Ordenación del Juego ha iniciado formalmente un nuevo trámite de participación pública sobre el Proyecto de Resolución por la que se aprueba el mecanismo unificado de detección de comportamientos de riesgo de las personas usuarias.
La convocatoria, rubricada a través del Acuerdo de Inicio dictado por el director general del regulador estatal, Mikel Arana Echezarreta, abre un plazo administrativo improrrogable que concluirá el próximo 22 de octubre de 2026 para que operadores, patronales, expertos y colectivos sociales trasladen sus observaciones a la Subdirección General de Regulación del Juego mediante la cuenta oficial dgoj.sgregulacion@ordenacionjuego.gob.es.
Este hito procedimental encuentra su fundamento directo en la Ley 13/2011 de regulación del juego y, de manera específica, en el mandato establecido en el artículo 24 y la Disposición final tercera del Real Decreto 176/2023, por el que se desarrollan entornos más seguros de juego. La citada norma fijaba un plazo improrrogable de dos años desde su entrada en vigor para que la autoridad reguladora articulara un mecanismo homogéneo que debiera ser utilizado por la totalidad de los operadores de ámbito estatal. Con la apertura de este expediente, la DGOJ activa los cauces formales de los artículos 54, 58, 45 y 83 de la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, fijando un plazo máximo de tres meses para resolver y notificar el texto final, cuya publicación se llevará a cabo en el Boletín Oficial del Estado.
El diagnóstico de Mikel Arana y del equipo técnico de la DGOJ pone de manifiesto el agotamiento de la fase previa de autorregulación. Hasta la fecha, los operadores con licencia estatal habían implementado protocolos propios basados en métricas dispares y umbrales heterogéneos, lo que generaba asimetrías de protección evidentes: un mismo patrón de apuestas o recargas podía ser calificado de riesgo por una empresa y pasar inadvertido para otra. El nuevo marco normativo elimina esta dispersión e impone una metodología centralizada, universal y jurídicamente vinculante para toda la industria digital, asegurando un estándar de protección homogéneo en todo el mercado español que complementa las políticas de control vigentes en el juego presencial y los salones de juego.