El Proyecto FES lleva a la comunidad educativa un modelo de prevención basado en formación, acompañamiento y detección temprana
Pedro García Aguado defendió ante profesionales de la enseñanza una prevención que diferencie entre uso, abuso y dependencia y que implique a familias, centros educativos y jóvenes, un planteamiento especialmente relevante para el debate regulatorio sobre menores, tecnología y adicciones comportamentales.
El Proyecto FES, impulsado por la Plataforma para el Juego Sostenible, ha llevado su modelo de prevención directamente a la comunidad educativa con la participación de Pedro García Aguado en TOP Voces Educación 2026, el encuentro anual organizado por la Asociación de Centros Autónomos de Enseñanza Privada (ACADE).
La presencia de FES en este foro adquiere una especial lectura para la industria y los reguladores del juego, en un momento en el que la protección de menores y jóvenes ocupa una posición central en las políticas públicas y el debate se extiende mucho más allá del juego hacia los videojuegos, las redes sociales, los dispositivos móviles y las nuevas formas de ocio digital.
Bajo el título “Educando en la era digital”, García Aguado defendió una estrategia sustentada en la prevención, la educación y el acompañamiento, frente a respuestas centradas exclusivamente en restringir o prohibir el acceso de los menores a determinadas tecnologías.
“La tecnología forma parte de la vida de nuestros hijos y no podemos educarlos como si no existiera. Nuestro trabajo como adultos es darles herramientas para que sepan utilizarla, acompañarlos y ayudarles a reconocer los riesgos antes de que estos se conviertan en un problema”, señaló.
Uno de los mensajes con mayor interés desde la perspectiva de las políticas de prevención fue la necesidad de diferenciar claramente entre uso, abuso y dependencia.
García Aguado subrayó que un consumo elevado de tecnología no debe identificarse automáticamente con una conducta adictiva. La prevención exige atender a las características de cada menor, su edad, su madurez y sus circunstancias, establecer límites adecuados y favorecer alternativas equilibradas de ocio.
Este planteamiento introduce una cuestión especialmente relevante para quienes diseñan políticas públicas: la conveniencia de abordar los riesgos mediante prevención temprana, alfabetización digital y herramientas educativas, además de las medidas regulatorias que puedan resultar necesarias.
El Proyecto FES trabaja precisamente sobre esos ámbitos desde sus tres ejes fundamentales: Formación, Educación y Sensibilización.
La iniciativa ofrece recursos dirigidos a adolescentes, familias y profesionales de la educación para favorecer una gestión saludable del ocio, identificar posibles señales de riesgo y prevenir conductas problemáticas relacionadas, entre otros ámbitos, con internet, móviles, videojuegos y redes sociales.
García Aguado insistió también en que la responsabilidad no puede recaer exclusivamente sobre el menor.
“No podemos dejar solos a los menores frente a un entorno digital diseñado para captar constantemente su atención. Educar también significa enseñarles a gestionar su tiempo, sus emociones y su relación con la tecnología. Y para hacerlo necesitamos implicar a familias, docentes y a los propios jóvenes”, afirmó.
Para los profesionales de la industria del juego y para las administraciones competentes, el mensaje introduce un elemento importante: la prevención puede comenzar mucho antes de que exista contacto con actividades de juego con dinero.
Trabajar sobre gestión de impulsos, relación con las pantallas, toma de decisiones, hábitos de ocio y reconocimiento de conductas de riesgo permite actuar sobre competencias que posteriormente pueden resultar relevantes también en la prevención de problemas asociados al juego.
La participación en TOP Voces Educación se enmarca en el acuerdo firmado a principios de año entre ACADE y el Proyecto FES, destinado a avanzar en la implantación progresiva de la iniciativa en los centros educativos privados asociados a esta organización.
Ese paso permite que un proyecto promovido desde el ámbito del juego sostenible llegue directamente a centros, docentes y familias, trasladando la prevención desde el debate institucional y sectorial hasta los espacios donde se desarrolla la educación de niños y adolescentes.
La iniciativa puede resultar asimismo de interés para los reguladores porque incorpora a la prevención actores que tradicionalmente quedan fuera del perímetro estrictamente regulatorio: profesores, orientadores, familias y los propios menores.
TOP Voces Educación 2026 reúne durante dos jornadas a especialistas en educación emocional, inteligencia artificial, innovación, comunicación, ciberseguridad y transformación digital para analizar cómo deben responder los centros educativos a los profundos cambios tecnológicos y sociales que están transformando las aulas.
Con su presencia en este foro, el Proyecto FES continúa desarrollando una línea que trasciende el ámbito específico del juego y plantea una aproximación más amplia a la protección de los menores: formar antes que estigmatizar, detectar antes de que aparezca el problema y compartir la responsabilidad preventiva entre industria, administraciones, familias y comunidad educativa.