IMPORTANTE SENTENCIA - ANÁLISIS EXCLUSIVO
La justicia europea obliga a los bancos a devolver de inmediato los pagos no autorizados: qué significa para los operadores de juego
La sentencia aclara que la devolución debe producirse primero y que la posible negligencia grave del usuario deberá discutirse después, una doctrina con implicaciones para pagos, chargebacks y prevención del fraude en el juego online. El fallo no impone obligaciones a los operadores, pero puede aumentar las reclamaciones sobre depósitos.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha dictado hoy, 15 de octubre de 2026, una sentencia (asunto C-70/25) que refuerza la protección de los usuarios frente a los pagos no autorizados. Según el fallo, un proveedor de servicios de pago —un banco, una entidad de pago o una entidad de dinero electrónico— no puede negarse a devolver de inmediato el importe de una operación no autorizada alegando que el cliente la hizo posible por negligencia grave.
El caso llega de Polonia. Una clienta del banco PKO BP fue víctima de un fraude de suplantación de identidad (phishing): introdujo sus claves de banca online en una web falsa y un tercero le retiró 3.000 eslotis (unos 705 euros). El banco rechazó devolverle el dinero porque consideró que había actuado con negligencia grave. El Tribunal de Justicia le quita la razón.
Primero devolver, después reclamar
La sentencia interpreta los artículos 73 y 74 de la Directiva europea de servicios de pago (2015/2366), conocida como PSD2. En España se incorporó a la ley mediante el Real Decreto-ley 19/2018. Las claves del fallo son:
En palabras del tribunal, el artículo 73 impone la devolución inmediata, mientras que el artículo 74 regula “el reparto de la responsabilidad” entre el proveedor y el cliente “en una fase posterior”.
¿Qué cambia para los operadores de juego?
Directamente, nada. La sentencia se refiere a la relación entre el cliente y su proveedor de pagos. Los operadores de juego online son, en esa cadena, los destinatarios de los pagos (los depósitos de los jugadores), no quienes los ejecutan. El fallo no les impone obligaciones nuevas y tampoco les libera de ninguna: sus deberes de identificación y verificación de los jugadores no dependen de esta norma.
Indirectamente, el sector puede notar algunos efectos:
Lo que la sentencia no cambia
El reparto final de las pérdidas sigue siendo el mismo. Si el cliente actuó de forma fraudulenta o con negligencia grave, acaba soportando las pérdidas, aunque el proveedor deba devolver primero y reclamar después. Tampoco afecta a la única excepción prevista: la sospecha fundada de fraude del propio cliente, comunicada por escrito a las autoridades.