SOS Hostelería rechaza la huelga general del 11 de noviembre por su impacto en pymes y autónomos
SOS Hostelería, organización representativa de autónomos y empresarios del sector y miembro de CONPYMES, rechaza la huelga general convocada para el 11 de noviembre al considerarla una movilización de carácter político que perjudica especialmente a pequeños establecimientos que dependen de la facturación diaria.
SOS Hostelería advierte que la hostelería será uno de los sectores más perjudicados por la convocatoria porque depende de una facturación diaria que «no puede recuperarse posteriormente». Según la nota, «cada jornada de actividad perdida supone ingresos que desaparecen definitivamente, mientras los empresarios deben seguir afrontando los costes de alquileres, suministros, salarios y obligaciones fiscales».
El presidente de SOS Hostelería, Rafael Asensio, afirmó: “esta huelga va a provocar pérdidas a trabajadores, autónomos y empresas, pero no va a resolver ninguno de los problemas que dicen querer combatir. Su objetivo no es laboral ni económico, sino electoral, no tiene sentido una huelga general cuando estamos en precampaña de elecciones generales. UGT y CCOO están utilizando a los trabajadores para intentar condicionar una campaña electoral, y quienes van a terminar pagando las consecuencias son, una vez más, los pequeños negocios que cada día levantan la persiana y generan empleo”.
La organización subraya que los gastos fijos —alquileres, suministros, salarios y obligaciones fiscales— se mantienen pese a la paralización, y añade que las acampadas y movilizaciones que ya se están produciendo provocan pérdidas a establecimientos ubicados en sus inmediaciones.
SOS Hostelería considera especialmente grave que el coste de una movilización de «naturaleza política» recaiga sobre pequeños empresarios que, según la nota, no recibirán compensación por las pérdidas derivadas de la huelga.
La organización manifiesta su respaldo a los pronunciamientos de CONPYMES contra la convocatoria y defiende la necesidad de soluciones concretas para trabajadores y pequeñas empresas en lugar de «huelgas políticas».