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Analizamos la fiebre mundial y sus posibles aplicaciones en nuestro sector

ESPECIAL EXCLUSIVO
Las 5 FORTALEZAS del fenómeno FORTNITE para aplicar a nuestro Sector (Parte 1)

 
Cuando en los próximos años se hable de la evolución histórica del entretenimiento interactivo, 2018 será recordado como el año de Fortnite: Battle Royale, un fenómeno de masas que ha batido todos los récords imaginables de ventas e ingresos, hasta el punto de llevar a Epic Games, su compañía desarrolladora, a cerrar el año con 3.000 millones de dólares en beneficios, más que Amazon en todo 2017, el PIB de países como San Marino o toda la industria del cine español durante el mismo ejercicio. Desde InfoPlay, nos hemos propuesto analizar las cinco grandes enseñanzas que el sector del juego online y presencial puede aprender del éxito de Fortnite y de los videojuegos en general.
A estas alturas, es muy difícil no haber oído ni leído hablar del videojuego revelación del último año que ha trascendido los límites de mundo virtual hasta contagiar su fiebre a más de 200 millones de usuarios registrados, entre ellos, algunos de los futbolistas más mediáticos del mundo como Antoine Griezmann, cantantes como Drake o youtubers como Ninja o ElRubius, que se han convertido en embajadores indirectos del título a través de sus redes sociales o las celebraciones de sus goles en forma de bailes sacados de los personajes del videojuego.

Para entender qué es Fortnite, diremos que se trata de un Battle Royale inspirado en su máximo competidor PlayerUnkonown’s Battle Royale; un juego de supervivencia online en tiempo real donde cien jugadores de todo el mundo se enfrentan sin más arsenal que el que van encontrando por el mapa hasta que el último en quedar en pie se proclama ganador de la partida. Para ello, se empieza con un equipamiento mínimo, cuyas armas y recursos se van ampliando a base de explorar la isla, donde también se pueden construir fortificaciones a medida que el “área segura” va disminuyendo. Pero, más allá de su simple mecánica y sus aplastantes cifras, Fortnite también se puede considerar un espejo en el que otros sectores del ocio electrónico deberían verse reflejados para tomar nota de sus grandes aciertos, que hemos resumido en cinco grandes puntos:


1. El juego gratuito como estrategia de fidelización

En primer lugar, el fenómeno Fortnite no habría alcanzado semejantes cotas de éxito sin el que probablemente sea su factor clave más decisivo: la gratuidad. Se trata de un juego free-to-play, lo que significa que su descarga es completamente gratuita, así como su uso a lo largo del tiempo, ya que tampoco se cobra al usuario ninguna cuota mensual como en otros servicios de entretenimiento vía streaming. Es en las microtransacciones a cambio de packs de contenido adicional como accesorios, indumentaria, recompensas y pases de batalla donde Epic Games ha encontrado la fuente de ingresos que le ha llevado a una capitalización superior a los 15.000 millones de dólares. Es decir, ofrece una experiencia base gratuita a todos los jugadores, mientras cobra a quienes quieran potenciarla sumándole un valor añadido más exclusivo, pero sin dejar de garantizar las mismas oportunidades de ganar tanto a los que pagan como a los que no.

Este modelo de gratuidad permanente no sería rentable si se aplicase de forma directa a los juegos de azar online, ya que cualquier usuario podría aspirar a un premio monetario sin necesidad de contribuir a generar ganancias para la empresa, pero sí se puede implementar el concepto free-to-start de otros videojuegos por el estilo a través de bonos de bienvenida, recargas y cupones de dinero gratuito, como ya se está haciendo casas de apuestas deportivas que ofrecen bonos desde los 40 € hasta los 150 € para gastar en apuestas gratis, pero podría ser aún más efectivo aumentar esa horquilla y, sobre todo, aplicarlo con más frecuencia al juego presencial.

Incluso sería posible adaptar el modelo gratuito de Fortnite a determinados juegos de azar durante un tiempo limitado, ofreciendo acceso gratuito al servicio a cambio de rebajar proporcionalmente la cuantía de los premios en juego. Por ejemplo, si un cliente de Bingo online se acogiera a la opción free-to-play de los Battle Royale, sólo podría aspirar a un porcentaje del premio máximo, mientras que los usuarios de pago aspirarían al 100%, de modo que todos tendrían opciones de ganar, pero no las mismas cantidades.

Sería un incentivo idóneo para atraer a clientes hasta entonces ajenos al entorno de los salones de juego, casinos y casas de apuestas, familiarizarlos con dicho ecosistema y derribar los mitos generados por los medios de comunicación generalistas y ciertos discursos políticos. Así, el modelo de negocio de los Battle Royale se ha convertido en una forma de democratizar el juego y un género históricamente estigmatizado por la opinión pública como son los shooters (juegos de disparos). De una forma similar, el “género” de los juegos de azar llegarían a una audiencia más heterogénea a partir del modelo de acceso gratuito que tan buenos resultados está reportando a plataformas como Netflix, Amazon Prime, HBO, EA Access, PS Plus o Xbox Game Pass, que ofrece a sus suscriptores todos los títulos exclusivos de Xbox desde el primer día.



2. El juego cruzado multiplataforma.

El segundo triunfo indiscutible de Epic es el llamado cross-play o juego cruzado, es decir, la posibilidad de acceder al mismo juego y perfil de usuario desde todas las plataformas para las que está disponible: Windows, macOS, PS4, Xbox One, Nintendo Switch e incluso dispositivos inteligentes como smartphones y tablets compatibles con iOS y Android. De hecho, hace escasas horas se ha revelado que, sólo en dispositivos de Apple, Fortnite ha amasado 500 millones de dólares en beneficios desde su lanzamiento. A esto hay que sumarle el mérito pionero de conseguir unir a todas las grandes compañías de la industria (Microsoft, Sony, Nintendo, Apple y Samsung) en torno a una misma política de aperturismo frente al juego cruzado, especialmente Sony PlayStation, que hasta hace unos meses se mostraba reticente a esta política multiplataforma cuyos principales beneficiarios son los jugadores.

En cuanto a sus paralelismos con el juego responsable tradicional, los operadores deben seguir trabajando en esa misma línea de receptividad, potenciando con más empeño el desarrollo de aplicaciones móviles para multiplicar las opciones de jugar desde cualquier dispositivo técnicamente compatible, de forma que cada vez sea más fácil empezar una partida en cualquier espacio a través de conexión Wi-Fi o datos móviles (por ejemplo, al salir del trabajo) y retomar la partida en el Smart TV al llegar a casa. Para ello, más allá de los teléfonos móviles, es prioritario lanzar aplicaciones en los sistemas operativos más utilizados en televisores inteligentes: Android TV, Tizen y WebOS, que se reparten un 40%, 23% y 13% del mercado respectivamente, según recoge el portal Hipertextual.

(...FIN DE LA PRIMERA PARTE..)



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