Carlos Duelo reivindica la "normalidad" del sector en el I Congreso de la DGOJ: "El dato mata al relato del prejuicio"
Durante la celebración del I Congreso Internacional de Juego, organizado por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), la intervención de Carlos Duelo se convirtió en el eje del debate sobre la percepción social de la industria.
INFOPLAY |
PUBLICIDAD
El Director Corporativo de Relaciones Institucionales de CIRSA y representante de la Fundación Sportium aprovechó su turno en la mesa redonda "Modelos de sensibilización sobre el juego" para realizar una defensa férrea del sector, confrontando los estigmas habituales con la realidad estadística, la sostenibilidad y la tecnología.
Duelo comenzó su ponencia lanzando una crítica visual muy directa a la propia organización del evento en el recinto de la DGOJ. Tras observar la cartelería que ilustraba las jornadas, el directivo lamentó el sesgo evidente en la representación institucional de la actividad: "En estos carteles veo ruletas, veo cartas, veo videojuegos y apuestas, pero no veo un boleto de lotería, ni de la ONCE, ni un rasca. Es como si eso no fuera juego", señaló. Con esta apertura, puso sobre la mesa la histórica doble vara de medir que separa al juego privado del público, a pesar de compartir la misma naturaleza de azar.
El núcleo del discurso de Duelo fue la normalización de la actividad. "El juego es entretenimiento", afirmó categóricamente, asegurando que "el dato corrobora el relato" y desmonta los prejuicios. Para sustentar esta tesis, desgranó las cifras de consumo en España: 30 millones de personas juegan habitualmente, de las cuales 8 millones eligen el juego privado.
Lejos de las cifras alarmistas que a menudo ocupan el debate público, Duelo detalló el gasto real del usuario medio: 95 euros por visita en un casino (el rango más alto), 16 euros en un salón de juego y apenas 7 euros en hostelería, siendo la moda estadística en este último segmento de 2 a 3 euros. En el canal online, el gasto medio mensual ronda los 60 euros. "España está por debajo de la media europea de gasto anual. Son cantidades totalmente razonables para una actividad de ocio", sentenció.
Uno de los momentos más incisivos de su participación fue la comparativa de salud pública. Duelo recordó a los asistentes y a la propia DGOJ que, según el Plan Nacional de Drogas, la tasa de juego problemático ha descendido al 1,4% en 2024, una cifra muy inferior a la de otras adicciones o comportamientos de riesgo normalizados socialmente, como el alcohol o el uso problemático de pantallas.
Para ilustrar la carga de estigma que soporta el empresario del sector, compartió una anécdota personal vivida en un foro de directores de sostenibilidad (ESG). Relató cómo, tras presentarse como directivo de CIRSA, le preguntaron inmediatamente "qué pensaban hacer con los ludópatas", mientras que a los directores de sostenibilidad de una gran bodega de vinos y de una marca de automóviles nadie les cuestionó sobre los alcohólicos o las víctimas de accidentes de tráfico. "Es necesario reflexionar sobre ese prejuicio automático que no se aplica a otras industrias lícitas", invitó a la audiencia.
En el bloque dedicado a la responsabilidad corporativa, Carlos Duelo reivindicó la gestión de CIRSA y la labor social de integración de la Fundación Sportium. Recordó que la compañía ha logrado posicionarse como número uno mundial en sostenibilidad dentro del sector del juego según el rating de Sustainalytics.
Este compromiso ético se traduce en hechos tecnológicos tangibles. Duelo explicó ante el Congreso cómo la compañía ha trasladado los modelos de detección del online al canal presencial. A través de las tarjetas de fidelización en casinos y salones de juego, utilizan algoritmos que analizan más de 25 variables para monitorizar el comportamiento del jugador. "No usamos redes neuronales por marketing, usamos datos para actuar", aclaró. Este sistema proactivo ha permitido generar más de 2.000 alertas preventivas en el último año, activando protocolos de intervención temprana.
En el turno de preguntas y debate, Duelo se mostró firme frente a las tendencias restrictivas de la administración, refiriéndose específicamente a la prohibición de los bonos de bienvenida. El directivo lanzó una advertencia clara a la DGOJ: "Si eliminamos los bonos y la capacidad comercial del operador regulado, estamos alfombrando el camino al juego ilegal".
Argumentó que el operador clandestino, que no cumple normas ni protege al menor, ofrecerá esos incentivos que el mercado legal ya no puede dar, arrastrando a los jugadores hacia entornos inseguros. Duelo cerró su intervención en el Congreso con una frase que resumió su postura de mano tendida pero firme: "Jugar es normal, proteger y sensibilizar es esencial. En el equilibrio está la clave del éxito".
Esta página web utiliza cookies propias y de terceros, estadísticas y de marketing, con la finalidad de mejorar nuestros servicios y mostrarle información relacionada con sus preferencias, a través del análisis de sus hábitos de navegación. Del mismo modo, este sitio alberga web beacons, que tienen una finalidad similar a la de las cookies. Tanto las cookies como los beacons no se descargarán sin que lo haya aceptado previamente pulsando el botón de aceptación.