El Gobierno de Navarra impulsa la Ley de Segunda Oportunidad entre los autónomos para favorecer la continuidad de sus proyectos empresariales
El Ejecutivo foral lanza una serie de vídeos divulgativos en un año en el que los concursos de persona física sin bienes crecieron un 8% en la Comunidad.
El Gobierno de Navarra, a través de la Dirección General de Economía Social y Trabajo, ha puesto en marcha una iniciativa para dar a conocer la Ley de Segunda Oportunidad entre las personas trabajadoras autónomas. La actuación, enmarcada en el II Plan de Trabajo Autónomo, consiste en la elaboración de distintos vídeos con los que el Ejecutivo foral busca acercar a este colectivo una herramienta legal que puede resultar determinante en situaciones de dificultad económica.
La Ley de Segunda Oportunidad permite a las personas físicas, incluidas las autónomas, reestructurar o incluso cancelar sus deudas bajo determinadas condiciones, lo que abre una vía para superar situaciones de insolvencia y retomar la actividad económica con mayores garantías. Según el Gobierno foral, su difusión contribuye a prevenir la exclusión financiera y favorece la continuidad de proyectos empresariales viables y la protección del tejido productivo.
El impulso a esta medida se produce en un contexto de aumento de la insolvencia entre las personas físicas. En 2025 se incoaron en el Tribunal Superior de Justicia de Navarra 516 concursos de persona física sin masa —es decir, en situación de insolvencia y sin bienes para liquidar—, un 8% más que en 2024.
Introducida en 2015 y regulada en el Texto Refundido de la Ley Concursal, la norma permite cancelar total o parcialmente las deudas cuando la persona ha actuado de buena fe y ya no puede hacer frente a sus obligaciones. Está pensada para autónomos con deudas frente a Hacienda, la Seguridad Social, entidades bancarias o proveedores, y puede acogerse a ella quien se encuentre en situación de insolvencia actual o inminente.
Actuar de buena fe implica no haber ocultado bienes, no haber generado deudas de forma fraudulenta y no tener antecedentes penales por delitos económicos o patrimoniales, entre otros requisitos. Además, es indispensable no haberse beneficiado de este mecanismo en los últimos cinco años.
Entre sus efectos, la ley ofrece la posibilidad de cancelar todas las deudas, suspender embargos, paralizar juicios y salir de los ficheros de morosidad. Su alcance abarca prácticamente todas las deudas habituales del colectivo —préstamos personales, créditos bancarios, tarjetas, deudas comerciales, facturas impagadas, alquileres, suministros y deuda con Hacienda y la Seguridad Social—, e incluso en el caso de las hipotecas contempla mecanismos de reestructuración que, en muchos casos, permiten conservar la vivienda habitual.
El procedimiento judicial se divide en dos fases. En la primera, el juez declara el concurso tras comprobar que el solicitante cumple los requisitos legales, lo que supone la paralización automática de embargos, ejecuciones y reclamaciones. En la segunda, se abre la posibilidad de solicitar la Exoneración del Pasivo Insatisfecho, el mecanismo por el que finalmente se cancelan las deudas, ya sea mediante la liquidación de bienes o a través de un plan de pagos —que permite conservar activos esenciales como la vivienda— con una duración habitual de tres a cinco años.
El Gobierno de Navarra enmarca esta acción en el acompañamiento integral al colectivo autónomo y avanza que se encuentra elaborando el III Plan de Trabajo Autónomo, en el que prevé reforzar las acciones de información y sensibilización sobre la Ley de Segunda Oportunidad.