Irlanda lleva a Bruselas su nuevo reglamento sobre información al jugador online
El proyecto acaba de entrar en el sistema TRIS de la Comisión Europea y permanecerá sometido a examen comunitario hasta el 11 de enero de 2027.
Irlanda ha dado un nuevo paso en el desarrollo de su regulación del juego al notificar a la Comisión Europea, a través del sistema TRIS, su proyecto de Reglamento de 2026 sobre suministro de información a los titulares de cuentas de juego.
La notificación, identificada con el número 2026/0549/IE, fue recibida por Bruselas el 8 de octubre de 2026 y fija el final del periodo de statu quo para el 11 de enero de 2027.
El texto desarrolla la Gambling Regulation Act 2024 y concreta una serie de obligaciones para los titulares de licencias de juego remoto en Irlanda.
Entre las medidas previstas figura la obligación de que los operadores remotos proporcionen información específica a los titulares de cuentas y envíen alertas periódicas sobre su actividad.
El proyecto establece avisos emergentes cada 60 minutos mientras el jugador permanezca conectado y permite que, a petición del usuario, estos aparezcan cada 15 o 30 minutos.
Esos mensajes deberán incluir las ganancias y pérdidas de las 24 horas anteriores y el tiempo dedicado al juego durante ese periodo.
Además, el Reglamento contempla resúmenes semanales y mensuales, con información acumulada sobre ganancias, pérdidas y tiempo de juego. En el caso del resumen mensual, los datos deberán abarcar también los últimos 12 meses y todo el periodo transcurrido desde la apertura de la cuenta.
Los operadores deberán ofrecer asimismo acceso inmediato al historial de importes jugados durante las últimas 24 horas, siete días, 30 días, tres meses y 12 meses.
La documentación remitida a Bruselas señala que el objetivo del Reglamento es reforzar la protección del consumidor y reducir el juego excesivo y compulsivo, aunque reconoce que su aplicación obligará a los operadores a realizar actualizaciones informáticas y de sistemas.
La llegada del proyecto al sistema TRIS abre ahora el periodo de examen comunitario previo a su aprobación definitiva. Durante esta fase, el texto puede ser analizado por la Comisión Europea y por el resto de Estados miembros antes de que Irlanda avance con su entrada en vigor.