Paf financia unidades caninas de rescate listas para actuar cuando la policía las necesita
Cuando una persona desaparece, cada minuto cuenta. Con el respaldo del operador Paf, los perros de rescate de ÅBSK pueden entrenar y equipar a los equipos de guía y perro que quedan a disposición de la policía en las islas Åland (Finlandia).
Con el apoyo del operador de juego Paf —con sede en el archipiélago autónomo finlandés de Åland—, ÅBSK, entidad local dedicada a los perros de rescate, puede formar y equipar a los equipos de guía y perro que permanecen listos para cuando la policía los reclama.
Al recorrer la colina vallada de Färjsundet, en Åland, basta un poco de imaginación para creer que una parte del archipiélago se recupera de una guerra nuclear. Bloques de hormigón con el armado al descubierto, tramos de suelo alicatado, tuberías de hormigón, chapa metálica y escombros de todo tipo se esparcen en todas direcciones. Pero el lugar —conocido simplemente como "la ruina"— no es fruto de ninguna explosión: se ha construido de forma deliberada para que los perros de rescate de ÅBSK practiquen la búsqueda de personas desaparecidas en estructuras colapsadas, un entorno con un número extremo de escondites y en el que incluso a un perro le resulta realmente difícil moverse.
Linda Larsson es jefa de grupo de los perros de rescate de ÅBSK y una de las seis personas presentes en esta sesión de entrenamiento de mediados de agosto.
"Entrenamos en varios lugares distintos, pero la ruina es especialmente buena porque hay muchísimos escondites y mucho terreno difícil para los perros. Es un buen ejercicio para que los perros ganen confianza", explica.
Cuántos perros hay exactamente dentro de las operaciones de rescate de ÅBSK es algo que Linda no puede precisar de memoria: son muchos los equipos en distintas fases de formación. Ella misma tiene tres perros.
"Mis perros y yo entrenamos todos los días. ¿Por qué? Porque esto es lo mío, mi gran pasión fuera del trabajo. Hay quien va al gimnasio, hay quien pesca, y yo hago esto. Es algo a lo que me encanta dedicar tiempo, y las veces que nos llaman para una intervención son una gran parte de la motivación. Sé que esta perra puede seguir un rastro de doce horas, y si hay que encontrar a alguien rápido, es la perra adecuada: es un instante, y ya ha salido", relata.
Un recurso para la policía
Los guías caninos de ÅBSK trabajan de forma totalmente voluntaria y cubren ellos mismos la mayor parte de los costes de sus perros. La financiación de Paf, en cambio, permite sufragar lo que el grupo necesita de manera colectiva: equipamiento GPS, entre otras cosas, y el coste de traer instructores y jueces a Åland. Esto último resulta esencial para que los equipos puedan formarse, examinarse y ser homologados para intervenciones reales. El año pasado, los perros de rescate de ÅBSK fueron requeridos por la policía en ocho ocasiones distintas.
"Operamos bajo el Servicio Voluntario de Rescate (FRT), y somos los responsables del FRT a quienes la policía llama cuando necesita ayuda. Hemos colaborado en evacuaciones de barcos, búsquedas de personas desaparecidas, líneas de rastreo y trabajos similares", señala Linda Larsson.
"Por supuesto, la policía también tiene sus propios perros, pero no todos hacen búsqueda de personas, un área extensa puede requerir muchos perros, y la policía puede quedarse además sin perros si los suyos están fuera, en formación en Finlandia. Así que creo que somos un recurso bastante importante para ellos, sobre todo porque han participado en la homologación de los perros y los han visto en acción, lo que significa que también saben lo que podemos aportar", añade.