Un estudio sitúa a los jugadores por delante de los no jugadores en conocimientos financieros
La investigación encargada por la patronal estadounidense también detecta exceso de confianza matemática entre usuarios de mercados de predicción.
Los jugadores obtienen mejores resultados en conocimientos financieros que quienes no participan en juegos de azar. Esa es una de las principales conclusiones de una investigación encargada por la American Gaming Association (AGA), publicada el 25 de septiembre, que analiza también la capacidad matemática y los comportamientos de juego responsable de distintos perfiles de consumidores estadounidenses.
En un índice de conocimientos financieros con una puntuación máxima de cinco, los jugadores alcanzaron una media de 3,93 puntos, frente a los 3,72 de los no jugadores, una diferencia que los investigadores consideran estadísticamente significativa. Además, el 41 % de los jugadores presentó un nivel elevado de conocimientos financieros, frente al 27 % de quienes no juegan.
El trabajo distingue entre apostantes deportivos, usuarios de mercados de predicción, jugadores de casino, usuarios de juego online y no jugadores. Esta separación permite identificar diferencias que quedarían ocultas al analizar a todos los participantes como un único grupo.
Uno de los resultados más destacados afecta a los mercados de predicción. Sus usuarios manifestaron una confianza en sus habilidades matemáticas cercana a la de los apostantes deportivos, pero, al someterse a pruebas objetivas, su rendimiento se aproximó más al de los no jugadores. Los apostantes deportivos, por su parte, mostraron tanto la mayor confianza como la mayor capacidad matemática medida.
Para David Forman, vicepresidente de Investigación de la AGA, esa distancia entre percepción y resultados plantea un problema cuando las plataformas presentan las apuestas deportivas como inversiones o sugieren que basta con disponer de habilidades analíticas para ganar. La asociación advierte de que ese discurso puede llevar a los consumidores a infravalorar los riesgos.
La investigación también encuentra una relación positiva entre conocimientos financieros y juego responsable. Los participantes con niveles medios o altos de formación financiera obtuvieron mejores resultados en la Positive Play Scale, una escala que evalúa creencias y comportamientos relacionados con el juego responsable, que aquellos con conocimientos bajos.
Los jugadores de casino registraron las puntuaciones más altas en esa escala, por encima de los demás segmentos de jugadores analizados. El comunicado plantea como posible explicación su exposición prolongada a recursos de juego responsable en entornos regulados consolidados, aunque no presenta esa interpretación como una relación causal demostrada.
Para los profesionales españoles, el estudio abre una vía de interés en materia de prevención y educación financiera: ayudar al usuario a comprender el riesgo podría complementar las herramientas de juego responsable. Sus resultados, sin embargo, proceden de una muestra estadounidense y no permiten concluir que jugar mejore los conocimientos financieros ni trasladar automáticamente las cifras a España.
La investigación se realizó mediante una encuesta online a través de Prolific, entre el 15 y el 21 de julio de 2026. Tras los controles de calidad, la muestra final quedó compuesta por 3.149 adultos: 537 apostantes deportivos, 574 usuarios de mercados de predicción, 557 jugadores de casino, 495 usuarios de juego online y 986 no jugadores. El comunicado declara un margen de error de ±2 puntos porcentuales, con un nivel de confianza del 95 %.
El análisis fue desarrollado por Colin López y Jackson Sears, cofundadores del BETS Research Center y profesores de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, por encargo de la AGA. La patronal sitúa sus conclusiones dentro de un mensaje que considera esencial para la protección del consumidor: el juego debe promocionarse y entenderse como entretenimiento, no como una estrategia financiera. Descargar “Playing the Numbers — Financial Literacy and Numeracy in Gamblers and Non-Gamblers”